Sitio señalado para expresar la voz de los Señores Antiguos, cuya sede se encuentra en Arica-Chile.

lunes, 14 de agosto de 2017

Otros Tiempos p. IV

Arica– Chile                                                                                                                                                               25/05/16

El viajero presiente lo venidero, mientras fulgores lejanos trazan imborrables líneas. Surca un Tiempo para expresar verdades, historias y leyendas. Traza un «aquí», rehúsa un «ahora» y se extravía en uno o más «ayeres».

El viajero surca senderos olvidados, Tierras gastadas y Tiempos espaciados. Se vuelve sangre, verdad y Alma de un linaje particular. Recorre los senderos olvidados en pos de su destino, anhelando la verdad de una leyenda. Se explaya en muchas vidas y se presiente en los atardeceres silenciosos. Es un padre valeroso, una madre abnegada, un hijo tímido, un linaje perdido y mucho más. Existencias marcadas por la sangre y atadas a los devenires de su Estirpe.

El viajero se vuelve un principio para expandir Tiempos y Tierras, para extender Linajes o Estirpes, para evocar los 42 (32 + 10) senderos que existieron antes del Tiempo de los Olvidados.

El viajero visita otra Tierra y Tiempo. Mesopotamia lo cobija. Es voz y Sentencia de un Ancestro. Es un mago pretérito. Experto en las artes antiguas que surca Tierras lejanas y próximas. Heredero que la penumbra traza, voz que cobija la sangre, luz que expresa un Señor, trazo y biosecuencia manifiesta. Viajero que redacta una historia, revela un porvenir, traza otros mañanas y rescata verdades que algún día servirán.

El lejano firmamento le trae historias sobre Dioses extintos, doctrinas caducas, civilizaciones olvidadas y verdades inalterables. Rescata lo primordial, lo que es evidente y prioritario para salvar todas las Tierras y todos los Tiempos.

El viajero se observa en el reflejo de las aguas: es el mismo mas otro. Es una verdad trémula que liga Tierras y Tiempos, para evitar que los senderos se extravíen sin más.

32 senderos se trazan en los ahoras. Mas 42 senderos se explican en otros ayeres y mañanas. El +1 siempre se evidencia lejos del «ahora».

El viajero vuelve al principio y redacta su olvido. No existe el extravío, porque es finito e infinito en la memoria de la Tierra.

Otro viajero, evidente en el ahora y sin lazo antiguo, sujeto a otra existencia y Linaje, externo y sin historia, proveniente de Aldebarán y más allá, se explica en la levedad de la Tierra.

El viajero se vuelve otra alma e historia. Señor que se extravía en la levedad para expresar sus anhelos más elevados.

El viajero, gestor de verdades, Señor de las Almas, vínculo primigenio que resiste la separatividad, recorre los atestados pueblos que rasgan la olvidada Mesopotamia.

El viajero traza una historia para que Aldebarán se recuerde. He aquí un secreto que ha permanecido olvidado.

El viajero se limita en la materialidad. Es un simple hombre en un mundo simple. Observa las tierras perecederas y el extenso firmamento. Cruza las amargas aguas del Éufrates. Presencia seculares ritos y procesiones interminables. Es una simple alma en un mundo simple, para salvaguardar todas las infinitas tierras.

El viajero su misión termina, y vuela lejos, muy lejos, y luego se olvida.

También sois viajeros que surcan otras Tierras y Tiempos. Habéis vuelto una y otra vez al «ahora». Mas vuestra verdad se presiente más allá de Ite y se traza en otros Tiempos y amaneceres. Nada es fortuito o sujeto al azar. Se limitan y redactan las verdades siguiendo una lógica inconmensurable que a muchos quizá extravíe.

Seguid, aunque las Tierras o Tiempos os extravíen o se extravíen. Así es y será.

Sin más deciros, J 25 A.


domingo, 6 de agosto de 2017

Otros Tiempos p. III

Pica – Chile                                                                                                                                                                19/02/16

A veces, algunas veces, un servidor olvida su Memoria, trazando otras sendas, Tierras y Tiempos.

A veces, algunas veces, un servidor rehúsa su anhelo más profundo que es servir a la Tierra.

A veces, algunas veces, un servidor desconoce que su alma, su anhelo más profundo, es servir a la Tierra en todas sus facetas.

Un verdadero servidor es estrictamente un Señor de la Tierra, un valor intermedio entre lo ilusorio y lo real.

Un Señor de la Tierra es un valor, una potestad que expresa los anhelos más profundos de la Tierra. Es una verdad que se hace manifiesta para elevar las innumerables coexistencias y los disímiles Tiempos.

Un Señor de la Tierra se rige y regula siguiendo paradigmas geocéntricos elevados. Porque lo verdaderamente importante es expresar los designios de la Tierra, para que trascienda los márgenes de la materialidad.

Un Señor de la Tierra se expresa en todo y en todos. Un verdadero servidor presiente y expresa los anhelos de la Tierra.

Un voz quieta y las aguas embravecidas, me indican que el Tiempo de la siega es evidente y verdadero.

Volveré a ti en el atardecer de un Tiempo, en la extensión más verdadera. Tus anhelos me pertenecerán. Me reflejaré en otros mares y amaneceres. Presentiré sus anhelos.

Seré valor y acción, voluntad y decreto, espíritu y esencia, y una verdad que se presiente y manifiesta para que la Tierra trascienda los limitados anhelos que la apresan.

Seré su heraldo, si mi ayuda requiere. Seré su regazo, si mi cobijo anhela. Seré vendaval y decreto, si exige mi pasión. Seré Señor que olvida, si mi olvido requiere.

Soy un Señor de la Tierra. Mi sangre es miel, hojarasca y tierra húmeda. Soy uno con la Tierra y su heredad. Soy extenso y así me manifiesto si me vuelvo su voz. Soy su anhelo y también su destino. Soy un Señor de la Tierra y no lo olvidaré jamás.

A veces rehúyo mi misión y me extravío en la materialidad. Me desvinculo de la Fuente Original, solamente para seguir mis anhelos extraviados.

No soy diverso: soy uno y no más. Un individuo evidente que expresa obras evidentes, sin un afán señalado, siguiendo designios ajenos, preocupado más de sobrevivir que de vivir. Un hombre que no anhela nada pero que en todo me extravía.

A veces rehúso mi misión y me extravío surcando senderos que los Antepasados jamás han trazado.

Volved a la Tierra. Volveos Señores de la Tierra para trazar las magnas verdades que la Tierra anhela. Volveos Señores de la Tierra para que se exprese lo ya escrito y fenezcan vuestros egos gastados.

Id en su búsqueda. Restableced el vínculo sagrado antes que los Tiempos se olviden, antes que olvidéis vuestra misión más profunda.

Allá aguarda un anhelo, un sentimiento, un designio y un destino.

Mañana todo concluye en Pintados antes que el atardecer sea pleno.

Seguid, siempre seguid, porque es la travesía la que os mantiene vivos. Así es y no hay más.

Sin más deciros, J 25 A.


sábado, 5 de agosto de 2017

Otros Tiempos p. II

Iquique – Chile                                                                                                                                                           15/02/16

Hubo un tiempo en que las Tierras estaban atadas, los Tiempos se compartían y la voz no tenía matices; pero pronto los multiprogramas finitos y los Otros olvidaron su Fuente Original, provocando el desfase de muchas Tierras y líneas temporales.

Existen muchas Tierras y Tiempos desvinculados, extraviados o desfasados, lo que implica que la Seidad no se exprese en su totalidad.

Se insta a que los servidores retomen su verdadera esencia y anhelo, para que se manifiesten efectivamente el 21:1 y la verdadera Tierra.

Un verdadero servidor expresa lo que su alma presiente, la misión que le fue encomendada antes que las limitadas tierras se manifestaran.

Un verdadero servidor es ajeno al juego de los egos y de las causas sin causas. Un verdadero servidor trabaja en silencio, comprometido consigo mismo y con los demás. Un verdadero servidor no adhiere a una moda o una corriente determinada. La verdad se manifiesta en todo y en nada. Por tanto, un verdadero servidor pertenece y no pertenece al mundo que lo cobija.

Se os insta a que prosigáis en el servicio, pero comprometidos en pensamiento, sentimiento, palabra y obra.

Esta tierra, este sitio está alejado en demasía de los valores requeridos para expresar un Mundo mejor. Por tanto, es misión certera desarrollarse, elevarse sobre todas las vicisitudes, seguir los anhelos más sublimes para ser lo que verdaderamente se debe ser.

Sin embargo, también recalcamos que muchos se extraviarán, porque están tan atados a las tierras áridas que morirían si las abandonaran. Anhelan pero olvidan. Olvidan pero luego anhelan, y así por la eternidad

Se requiere un anhelo y una misión. No es algo vano ni un pasatiempo. Es una misión y una trascendencia.

Seguid, pero seguid a conciencia a sabiendas que al final del sendero la luz brilla con más intensidad.

El sismo temporal es manifiesto. Mas todavía falta expresar sistémicamente al Antiguo en las alturas de Alto Hospicio y generar los eventos necesarios para que las tierras y tiempos confluyan.

La tarea recién se inicia. Faltan algunos y muchos más. Seguid, sabiendo que los contratiempos serán más y más. No olvidéis que el Tau os protege y que nada ni nadie podrá interferir, a menos que la puerta quede entreabierta.

Seguid y seguid porque nuevos eventos se expresarán aquí y mucho más allá.

Sin más deciros, J 25 A.

ALTO HOSPICIO

domingo, 30 de julio de 2017

Apoteosis p. IX

Arica – Chile                                                                                                                                                              05/04/17

Lejos aguardan, en la penumbra de los días gastados anhelan, en lo insondable el justo y preciso momento esperan.

Anhelan lejos, prestos y evidentes para terminar algunos eventos e iniciar otras historias. Esperan, silenciosos, en toda voz que se quiebra, en toda sombra que se alarga, en todo fulgor que prevalece.

Mudos testigos en Tierras y Tiempos espaciados, que proyectan lo venidero y subsanan lo errado. Fulgores extensos que expresan otras Tierras en Tiempos trazados. Esperan lejos, muy lejos, pero próximos a vuestra alma.

Álzate, levántate del polvo, desperézate, surca las Tierras y los Tiempos espaciados. Regresa, vuelve del olvido, que las interminables arenas tu voz anhelen, que las sendas torcidas se explayen y liberen, para terminar lo que se ha escrito.

Vuelve del olvido, surca los interminables desiertos, los valles quebrados y los horizontes inversos. Es el Tiempo de la Redención, el momento de la Gesta. Expándete para que los Elementos se desaten, para que la Tierra regrese a su valor primigenio.

Eres un Señor de los Elementos, voz que integra los vastos mundos, que regresa tras siglos sin Tiempo para expresar la Sinfonía de la Elevación.

Álzate, recuerda, persevera. Es el Tiempo indicado para que se manifieste lo evidente.

Embravecida voz, talante firme, que se refleja en todas las Aguas. Álzate, recupera tu sitial, retorna a las tierras que te olvidaron, surca los senderos sedientos, exprésate en los solitarios salares, en las olvidadas ruinas, en los atardeceres soñolientos. Exprésate. Reclama las Tierras que menguan, que tus Hijos vuelvan del olvido, que tu linaje regrese a las Aguas y que tu sangre se transforme en sal y arena.

Álzate, voz que susurra en los Vientos. Recuerda y anhela para que las Tierras se liberen de la impureza y mezquindad. Álzate, sé veraz y firme, que el arrepentimiento no nuble tu cometido. Es lo justo, es lo que se anhela, es lo que se espera para elevar las innumerables e infinitas Tierras.

Alma y Fuego, esencia y sendero, valor que desespera y anhela lejos y presto, para trazar otras sendas, para abrasar la injusticia y el desapego. Libera las tierras del yugo humano, extiéndete a diestra y siniestra para recuperar Tiempos y Tierras.

Aliento que oscurece el firmamento, que una vez cobijó el Tambora, sé presto y diligente en el anverso de los Tiempos, para que la Elevación sea plena y la Geo-Navegación, certeza.

El Hombre Inmenso teje y desteje una simpar Sinfonía para que regresen y se alcen los Señores de los Elementos, para que la vanidad humana mengue y se olvide, para que el 21:1 se vuelva más evidente y menos tortuoso.

Regresan los Señores de los Elementos para no olvidarse más. Los invocaréis pronto. Expresaréis una Sinfonía antes no trazada para que se geste lo venidero sin dilación.

Invocadlos, anheladlos, volveos su sombra y voz ahora y más adelante. Surgid del olvido. Trazad otros senderos para que los anhelos no fenezcan y vuestras obras no se olviden.

Las Aguas os invocan. Los Señores de las Vastas Aguas os recuerdan. Permanecen expectantes entre Ilo e Iquique. Liberad vuestro recuerdo e invocad sus historias. Trazad sus nombres en solitarias arenas, para que las Tierras se vuelvan verdaderas y los Tiempos, permanentes.

Seguid con más bríos, aunque seáis pocos en el sendero. Muchos se han olvidado y quizá jamás regresen. Así es y no hay más.

Sin más deciros, J 25 A.


sábado, 29 de julio de 2017

Apoteosis p. VIII

Arica – Chile                                                                                                                                                              22/03/17

Ahora es ahora, no antes ni después. Mi misión anhelo, presiento su llegada, me elevo sobre las vicisitudes, me proyecto muy lejos y presto.

Lejano, trazo travesías para evadir los Tiempos aciagos, las Tierras desoladas, los anhelos quebrados y las 32 sendas invertidas.

Existo en todos los ahoras, en todos los ayeres y en todos los mañanas. Me vuelvo múltiple mas me presiento único. Expreso, trazo y reconvierto lo que es dable y prioritario.

No me olvido ni me olvidan, presiento y los presiento. Aunque permanezca atado a una mísera vida o rutina, aunque mis anhelos una y otra vez se resquebrajen, seguiré impertérrito, similar a Hombre de Vitruvio, aislado mas atado a la Totalidad.

No cejo ni abandono mis ideales, siempre presto a elevar las desoladas Tierras, esperando sin inquietud a los otros, a los que proseguirán mi misión.

Milenios en la senda, siglos en las expectativas, décadas en los anhelos, mas siempre en los amaneceres de mi alma. Seguro, vital, diligente en todo momento y gesto, expresivo, literal, integrado y sujeto al devenir de las eras.

Me vuelvo sendero y voz que resuena en valles solitarios y desolados desiertos. Siempre, siempre en la Memoria y en el Alma de la Tierra, gestando el venidero 21:1 y algo más.

Regresan los Señores que surcan las vastas Aguas, para develar historias, para trazar verdades, para elevar algunos momentos y Tiempos.

Un lugar suspendido en el Tiempo, una verdad que pudo haber sido, un destello de otra Tierra y una historia que se espera.

Un sitio que anhela, una verdad entre Arica y Tacna que no desfallece y otros Señores que se expresan. Atrapados quizá, aislados tal vez, esperan, anhelan o aguardan.

El anciano se mece sin prisa, lejos del mundanal ruido. Tardes plácidas y vientos salobres trazan su vida. Alejado del gentío, libre de preocupaciones, medita, reflexiona y gesta mundos en su memoria y traza anhelos en la salobre arena.

– ¡Por fin ha terminado la guerra! Todo ha concluido. Los jóvenes volverán a su tierra. Madres y amadas los esperarán bajo el dintel de la puerta. Es un día especial. Ha terminado la cruenta guerra y las aguas son más cristalinas.

Un ajado almanaque señala 1950. El viento rasga el Tiempo, y un anciano silencioso surca un sendero de arena y algas marinas.

Iquique también os verá pero no antes ni después. Seguid y sabréis.

Sin más deciros, J 25 A.


domingo, 23 de julio de 2017

Apoteosis p. VII

Arica – Chile                                                                                                                                                              17/03/17

Travesía lejana, inmensidad que extasía, elevadas montañas extraviadas en la antigua China y una verdad que aguarda y desespera.

Anhela y espera, para evidenciar una leyenda, un vestigio, un sacramento y una verdad que sólo los Antiguos presienten.

Levedad en Tiempos y Tierras, sendas que un Señor traza para evidenciar otro 21:1 y algo más. Un metaverso manifiesto que enlaza Tierras y Tiempos espaciados y distintos. Elevado e inmerso en anhelos milenarios, extenso similar a Dragón olvidado, trazando líneas y senderos para elevar todos los parajes y todas las Tierras.

Lejano, muy lejano, muy lejos, atado a una verdad y extenso en Kunlun, para evadir a los que presienten y extravían.

Observa la vastedad. Líneas y trazos surcan todos los horizontes y firmamentos, para elevar los paradigmas evolutivos y expansivos. Trazos y retazos que el Tiempo no olvida, vestigios de meta-matemáticas que la humanidad ha olvidado, enlaces que sustentan todas las Tierras y Tiempos.

Luz que presiente a los verdaderos Servidores, que traza almas y desgarra anatemas, para redimir las Tierras muertas, para revivir lenguas e historias olvidadas.

Mongolia Interior me indica el sendero. Iré más lejos, hallaré a los Otros. Elevados Señores que expresan los 42 senderos, que se extravían en mesetas milenarias, en Templos de Sal, en armonías espaciadas. Iré para rescatar un anhelo, exponer un servicio y evidenciar otra historia. Iré para rasgar mi alma y ser otra. Una más extensa y menos leve, un simple reflejo en la inmensidad de los océanos.

Tren Tren y Kai Kai ahora son más evidentes. Anhelan a los Señores que existen en la lejanía, para recordar las sendas olvidadas y trazar otras líneas.

Una verdad que es anhelo, un anhelo que es recuerdo, un recuerdo que forja jóvenes valerosos, jóvenes valerosos que surcan los lejanos ventisqueros, las aguas quietas y las heladas Tierras que Elal traza y presiente.

Elal enlaza una verdad y se extravía mas no se olvida, aunque lejano se presente siempre se presiente.

Paralelo 42 Norte se traza en el aquí y en el ahora, gestando otras travesías y derroteros. Aunque la materialidad os aprisione, vuestras almas surcarán las extensas y elevadas Tierras para experimentar lo que es la Seidad.

Atad y enlazar verdades y mensajes. Preparaos para lo venidero, para lo elevado, para lo que existe más allá de las elevadas e insondables Tierras.

Las aguas están airadas. Su ira no mengua, porque la memoria de la Tierra aún recuerda vuestra afrenta y olvido.

Vuestras travesías se trazan entre Ilo e Iquique, mas a nivel de alma todas las Tierras y Tiempos os presienten.

Sin más deciros, J 25 A.


sábado, 22 de julio de 2017

Apoteosis p. VI

Arica – Chile                                                                                                                                                              10/03/17

Algo, algo anhelo. Algo que disperse y olvide mi honda soledad. Errante, lejano, inmerso en historias inacabadas, presintiendo todo pero abarcando nada.

Una eternidad en la memoria y una levedad en los Tiempos espaciados. Lejano, extraviado, retazo de anhelo, exigiendo un exilio y un olvido. Leve, atrapado, surcando una y otra vez los senderos torcidos, quizá por siempre o tal vez para siempre.

Él nos llevará lejos. Él presiente las otras Tierras y se eleva lejos. Una luz en la inmensa oscuridad. Él nos anhela y presiente. Él traza senderos y momentos en la lejanía, presto a evadir los amaneceres vacíos.

– Anhelo vuestra verdad. Expreso vuestra evasión. Trazo sendas y verdades para evadir y olvidar los Tiempos gastados. Elevaos, y olvidad las amarras que os aprisionan.

Almas rasgadas esperan, silentes o airadas, evadir los límites vedados. Persiguen anhelos extraviados y travesías inviables. Permanecen atadas a sus vicios y errores, esperando que surja una luz en la inmensa oscuridad. Mas anhelan ilusorias formas que el amanecer disipa.

– Mi misión no es salvaros mas bien guiaros a vuestra propia verdad. No trazo sendas a otra Tierra o Tiempo. Mi verdad se limita a explicaros lo venidero para que vuestra soledad y arraigo se disipen. Nada más y nada menos.

Almas que insisten, que anhelan vuestra ayuda para evadir las Tierras y Tiempos espaciados. Almas extraviadas, inmersas en una honda tristeza, estremecidas, mezquinas, que solamente anhelan la evasión. Anhelan y anhelan que alguien las libere de su trágica existencia. Influyen en algunas decisiones, tuercen algunos senderos, susurran en la oscuridad más extensa. Egoístas, aterradas de la vida, extraviadas en su muerte, reviviendo una y otra vez sus extravíos y errores.

Almas que seguirán extraviadas si el egoísmo las mueve. Atadas a Tiempos y Tierras espaciadas hasta que la verdad las extinga.

Veo un vasto mar de Almas. Tan extenso que la levedad es verdad torcida. Anhelan, esperan, envidian, trazan travesías y pervierten senderos. Extraviadas, esperando Tiempos y momentos señalados para evadir la presente realidad.

Vuestra misión se expresa entre Ilo e Iquique. Surcaréis Tierras y Tiempos para evidenciar verdades y sendas. De Ilo hasta Iquique y de Iquique hasta Ilo, la verdad se enmarca para que Otros no anhelen vuestro sendero. Si dejáis los límites mencionados, los Otros podrían acceder a vuestra Alma Grupal. Trama que se explica ahora y ayer, mas inmersa en otros Porvenires.

Seguid, y preparaos porque muchas travesías se avecinan, mas también mucho se olvidará. Seguid, y no hay más.

Sin más deciros, J 25 A.


jueves, 20 de julio de 2017

Apoteosis p. V

Arica – Chile                                                                                                                                                              03/03/17

Luz alzada, misiones y travesías, verdad que desgarra y senderos que se extienden lejos y más allá.

Vuelven al ahora, se expresan en un sendero, trazan verdades para presentir lo venidero, se alzan en la Luz y se extienden en las lejanas y leves Tierras.

Luz que se resquebraja, Tiempos compartidos, Sentencia que atrapa amaneceres gastados y Señores que regresan en el momento justo.

Milenios anhelando en la lejanía, prestos a surcar otras Tierras, Tiempos y Almas, presintiendo, forjando lo venidero, atados a una misión y a un compromiso antiguo.

– Volvemos en el justo momento. Regresamos en este amanecer disperso para proseguir lo que otros trazaron. Fulgor, luz que se alza, anhelos que no prescriben, juventud que no se silencia y verdades que aún permanecen. Trazos y señales que proclaman otro Tiempo y sistema.

Respuesta a anhelos lejanos, y lo que se presiente se explaya en el aquí y ahora.

La levedad me es ajena. Ha llegado mi momento. Dejaré estas Tierras virtuales. Olvidaré y me olvidaré. Trazaré otros senderos lejos, muy lejos. Una Luz lejana, un anhelo que no prescribe, una verdad que no se soslaya. Regresaré a mi Tierra y Tiempo.

Alzaré el vuelo, porque así se ha escrito. Otros exigen mi presencia. Otros me invocan y anhelan. Otros aguardan a la vera del sendero para que manifieste otro 21:1 y algo más.

Una Luz se alza en el lejano paralelo 42 Sur, para evadir las Tierras y Tiempos. Se teje un axis en el Atlántico Sur, para que las sendas se vuelvan similares y los anhelos no zozobren.

Dejaré la levedad para sentir la plenitud. Otra vida me aguarda y otras sendas se explayan.

Amargura, tristeza plena. Atrapados en la levedad. Condenados a surcar una y otra vez el mismo sendero. Libres jamás, traicionados siempre. Lejanos a la Evasión, por el simple hecho de presentir otras verdades. Atrapados en Tierras y Tiempos espaciados, anhelando surcar los senderos de la Evasión y del Olvido. Miseria plena, tortura extensa, vetados por siempre y libres nunca.

En el momento de la Luz Alzada otras sendas se tejieron, verdades se explayaron, Señores regresaron o se olvidaron. Justa verdad para un justo Tiempo.

Mas la Luz Alzada también atrajo a los Extraviados, y la levedad los traicionó. Anhelaron lo vedado, lo que no les pertenecía. Extraviaron a otros para lograr su cometido. Trazaron vastas obras y torcidas misiones para expandir sus anhelos, mas lo vano hallaron.

Una levedad se quiebra si los anhelos son egoístas. Una verdad se traduce errada si las motivaciones son torcidas. La Luz Alzada ciega a todos aquellos que han extraviado el sendero.

La verdad solamente prevalece en todos aquellos que siguen el desinteresado Servicio.

Seguid y pronto vendrá más.

Sin más deciros, J 25 A.

miércoles, 19 de julio de 2017

De Otros Señores p. IX

Arica – Chile                                                                                                                                                              25/11/12
                                                                                                           
Lejos aguardan los Señores que vuestra existencia salvarán. Esperan el momento justo y el fin de las leyendas.

Ha terminado la extensa guerra. Ya no existe nada por qué luchar. Todo se ha extraviado y todos hemos perdido.

La Estirpe del Hombre ha sido diezmada. Nombres y Títulos se han olvidado. Ya no existen los estados, solamente algunos Feudos con férreo poder. Es la era del más fuerte. El tiempo de los Señores Feudales.

Muchos detestaron aquella situación, mas era lo más acertado para evitar la extinción. No resultó ningún modelo económico y las crisis se sucedieron una tras otra.

Una de ellas fue la crisis demográfica. Demasiadas personas y muy pocos recursos naturales. Se realizó un estricto control de natalidad. También se aprobó la eutanasia asistida. Mas ambos intentos fallaron estrepitosamente. Luego se optó por la esterilización de todas aquellas personas con bajo nivel económico y/o intelectual. Mas tampoco tuvo buenos resultados. Por tanto, se organizaron matanzas masivas de todos aquellos que fueran lastre para el desarrollo de la humanidad.

También comenzó la escasez de agua y alimentos. Los extensos territorios estaban agotados de tantas batallas y sobreexplotación. El agua y los alimentos se volvieron moneda de intercambio por su escasez.

No tardaron en surgir revueltas y guerras por el dominio de las tierras no alteradas. Mas los estados con mayor capacidad bélica dominaron a los más desprotegidos. Fue el inicio de la Era de los Feudos, y nada volvió a ser como antes.

Hoy vivimos en Feudos. Tratando de sobrevivir como sea posible en estas resecas y solitarias tierras. Quizá algún día nuestra gente se rebele por tanta tiranía y opresión, y abandone estas malditas tierras. Mas creo que pasarán muchos siglos para que se geste el anhelo de rebelión.

El que una vez surcó estas áridas tierras ya no existe. Es sólo un recuerdo, una leyenda mal narrada. Quizá los que vendrán lo recuerden y expresen. Quizá en sus viajes al ayer, en sus idas a tierras dispersas, en sus meditaciones crepusculares, trazó un anhelo implacable que aún persista. Tal vez sea una simple sombra que se desliza sin rumbo fijo cuando el crepúsculo es evidente. Es vuestro sino desde que vuestra voz se volvió Voz de Muerte.

“– ¿Quiénes vivieron antes de nosotros, A’swen?

– Seres que se olvidaron sin más. Tan violentos, lascivos y malsanos que la misma Ygh-o exterminó.

– La era de los Yertn es ahora. La era de todos aquellos que respetan y protegen a Ygh-o y su progenie.

Un joven solitario contempla el firmamento, y miles de preguntas le vienen a la mente.

«¿Habrá vida en aquellos fulgores lejanos? ¿Existirá alguna inteligencia que exprese vida similar a la nuestra? ¿Serán hostiles, inofensivos o similares a nosotros? ¿Somos los únicos que existen en este vasto universo? ¿Estamos destinados a una existencia triste y solitaria? Ojala algún día mis dudas se despejen. Ojala algún día…»

Un comunicado radial interrumpe sus cavilaciones.

– Han invadido París. Ha comenzado la guerra.

La joven, lista para su fiesta de graduación, escucha los informes de prensa que se suceden uno tras otro: «Crisis demográfica y económica, escasez de agua y alimentos, guerra tras guerra y…etc.»

– ¡Bah!, no importa. Hoy me gradúo. El mundo puede esperar.

Lejos, tan lejos que hasta el entendimiento se extravía, otros Señores esperan. Lentamente se desperezan, anhelan un fulgor que susurra en la lejanía. Regresarán pronto. Volverán antes que vuestra raza se extinga.

Otro Señor aguarda en la lejanía, para evidenciar lo escrito. Señor que trazará lo que sea más verdadero para este sistema.

A las que el Alicanto define, se os recuerda que cada Puerto es un capítulo en la Historia de vuestra tierra. Cada capítulo define un valor en Mare Nostrum, evidencia quiénes han sido, son y serán. Mare Nostrum se inicia con la eclosión de vuestro Ayllu y termina con vuestro olvido. Recordad que Puerto Fragmentado es el capítulo final de vuestro Ayllu.

Puerto Oscuro corresponde al Primer Ciclo, Puerto Sombrío al Segundo Ciclo, y así sucesivamente. Y algo más se develará allá.

Mallarauco reclama un réquiem para el alma de la hojarasca y miel. Quizá también aquella alma se olvide.

Aquel que es Elías deberá alistarse para lo que vendrá.

Sin más deciros, J 25 A.


martes, 18 de julio de 2017

Apoteosis p. IV

Arica – Chile                                                                                                                                                              06/02/17

Ayer, ahora, un Tiempo y otro. Almas que presienten en atardeceres difusos. Anhelos que se trazan para salvar muchas Tierras y existencias.

Me presiento en el ahora, mas en el ayer existo. Levedad que reclama, existencia sesgada, voz que se resquebraja en amaneceres difusos. Un anhelo en la Tierra, una verdad en los vientos, un alma que deambula en Tierras y Tiempos espaciados, una memoria que prevalece hasta que el Tiempo caduque.

Existo en un ayer, mas me expreso en el ahora. Trazo verdades y anhelos en el ahora. Deambulo por avenidas vacías, sendas gastadas, terrenos sacros y olvidados bosques. Me presiento y existo. Me olvido y otros me presienten. Existo mas no existo. Un leve trazo en un Tiempo detenido, que procura vivir o sobrevivir.

No existo mas existo. Trazo mi verdad e Historia en un Tiempo lejano y presto. Deambulo por una avenida torcida, mitigando mi extensa soledad. Un fulgor leve indica el año 2018. Mas en la levedad de los Tiempos, en la historia relatada, en los momentos espaciados, es un Tiempo que ya no existe, que se ha olvidado sin más.

2018. Existo mas no existo. Levedad, anhelo que presiente lo venidero, que teje verdades y travesías en otras Tierras y Tiempos. Un joven en una atestada biblioteca, una mujer ataviada para su boda, un anciano en Lisboa anhelando lo venidero, una simple memoria atada a una tristeza o losa. Múltiples existencias. Evidentes, mas leves. Leves y singulares. Bocetos inacabados de un Hombre Inmenso. Rasgos y Trazos que anhelan y presienten la Seidad que es la evasión Suprema.

A veces, luego de ardua travesía, anhelo o presiento a los otros. Existen pero no existen. Almas que se trazan en Tiempos y Tierras distintas.

A veces, en atardeceres difusos, otras sendas y vidas surco. 2018, y un joven que presiente algunas verdades. No existe ya. Se ha olvidado. Reposa lejano en un osario resquebrajado. Mas en su ahora, se extiende en la vida y evoca sus verdades.

Te invoco. Regresa a este ahora. Requiero tu voz y verdad. Necesito tus palabras. Solicito tu ayuda. Mi vida es vacía sin tu alma. Teje y desteje mis obras. Te presiento en el ayer mas te requiero en mi ahora.

Vastedad y valor. Almas que se enlazan y comparten en el ahora, pero que existen en otros ayeres y mañanas.”

No existe vuestro sendero. Sois almas que surcan su Tiempo y Tierra. Memorias atrapadas en la materialidad que otros invocan por arcanas razones. Os llaman, os invocan para torcer senderos errados, para olvidar Sentencias desgarradas, para evidenciar otro 21:1.

Os invocan. Requieren vuestra ayuda en otra Tierra y en otro Tiempo. 2033 quizá, 1837 tal vez u otra fecha posiblemente. No existe mas existe. Una verdad que se devela, un trazo que termina, un sendero que se explaya para salvar y proyectar axis milenarios.

Me llaman. Escucho sus voces, presiento sus miradas. Requieren mi ayuda en otro Tiempo o Tierra. Presto en mi designio y leves son mis objeciones. Trazaré una verdad, una historia y mi alma.

Sin más deciros, J 25 A.