Sitio señalado para expresar la voz de los Señores Antiguos, cuya sede se encuentra en Arica-Chile.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Más Allá de las Tierras p. IX

Arica – Chile                                                                                                                                                                                 12/11/14

A veces otro yo surca las imbricadas callejuelas. A veces recorro sendas que ya no existen y otras que existirán. A veces me extravío en el «a veces».

Soy un reflejo que se extiende para expandir una verdad o truncar una historia. Leve brisa que se desata en el amanecer, para propiciar un 21:1 o quizá otro valor.

Reflejo que rescata memorias y desmemorias, atrapado en un «cuándo» y menos en un «quizá», anhelando lo verdadero y justo.

Me extiendo para ver mi reflejo, me extravío para abreviar mis pasos, me tuerzo para sondear lo insoslayable. Siempre expresando un presente, y lo que es mutable se desvanece.

A veces, en amaneceres sin Tiempo, en Tierras sin sentido, en encrucijadas gastadas, la materialidad me subyuga, tuerce y atrapa.

Materialidad que me juega malas pasadas, que me sumerge en laberintos mentales, que me extravía en lo que he sido, soy y seré.

Lejos me aprisiona un pasado, lejos me rasga un ayer, lejos mi mente se extravía sin ansias de volver. Lejos me expreso tal lienzo sin mácula, enjuto y amargado si mi mente se quiebra.

La materialidad me atrapa, la mente se extravía, los recuerdos se ajan, si el Tiempo me esquiva.

Algunos no vuelven jamás o ya no existen. Otros solamente perduran en historias o anhelos finitos. Existen lejos y extraviados. Enclaustrados, marginados, anhelando sin anhelar. Sin memoria ni recuerdos, sin historia ni señales, sin voz ni alma.

Son los que se extraviaron, los que el Tiempo rehusó. Almas que transcurren en senderos sin Tiempo.

Es menester limitar el Servicio para evitar las jugarretas mentales y los baches en el Tiempo. Es necesario expandir un «Anhelo» lejos y lejano en el Tiempo.

Tal vez un recuerdo de la infancia, un trazo en la arena, un paisaje triste, una voz que se quiebra o la primera visita a Lisboa.

Algo que se presienta y recuerde. Algo que rasgue los Tiempos. Algo que me aleje de los senderos superpuestos. Algo que no se olvide aunque se quiera. Un valor, un sentimiento, un retazo de memoria, una letra en su tinta, un sendero al amanecer o la simple sonrisa de alguien que se ama.

Algo, un Lisboa y un anhelo, un valor que me sitúe en el aquí y en el ahora, que evite mi extravío en el mar de los Tiempos, que me regrese al que soy y no más.

Así mi memoria no será traicionada. Mis anhelos no se olvidarán. Mi alma no terminará ni rasgada ni dividida. Un Eternauta sin extravío ni miedo.

Me sumerjo en los ayeres y me extiendo en los mañanas. Cruzo senderos a veces torcidos, a veces diversos; pero siempre regreso a mi «Anhelo».

Buscad, presentid, sentid qué anhelo os traza. Valía que gesta a un verdadero Eternauta.

Eternauta que puede surcar las extensas realidades, evadir los Tiempos sin sentido y anhelar lo que ya se ha escrito o escribirá.

Sin más deciros, J 25 A.


Más Allá de las Tierras p. VIII

Arica – Chile                                                                                                                                                                                  05/11/14

Naufraga en un Tiempos gastados, traza una verdad insoslayable y se presiente para no olvidarse. Persigue sus anhelos sin siquiera mirar atrás. Presiente lo que vendrá y se alza en todas las sendas.

Un Eternauta se evade en la multiplicidad si traza un anhelo, se expresa lejos y próximo si una historia requiere.

Un reflejo. Soy un reflejo. Mi eternidad, trascendencia y mortalidad son simplemente reflejos y no más. Me reflejo en el ayer, y sigo travesías y evado contiendas. Me reflejo en lo venidero, y experimento la soledad en una Tierra devastada. Me reflejo en el ahora, y muchos o millares de reflejos trazan mi mirada.

Soy y no soy un Eternauta. Quizá algún día lo seré. Soy un simple reflejo en muchas Tierras y Tiempos. Soy una voz que se rasga en el ayer, en el ahora y en el mañana.

Un Eternauta no viaja en el Tiempo. No avanza ni retrocede. Sólo es un reflejo en un Tiempo señalado.

A veces me explico y vuelvo a los sitios que antaño surqué. Y anhelo los reflejos que dejé trasmano. Un atardecer en Nebraska, un solsticio en Black Hills, una caminata nocturna en Lisboa, un extravío en la Italia del siglo XIX.

Soy el mismo, aunque un reflejo me limite. Soy otros, si me trazo en otros Tiempos.

Una vez alguien preguntó: «¿Sois un reflejo o una verdad?» Respondí: «Soy la verdad en un reflejo y el reflejo de una verdad.»

Eternauta por elección propia, suspendido en los ayeres, invocando los mañanas y trazando los ahoras.

Un aprendiz me dijo: «Un Eternauta semeja un caleidoscopio, pues representa muchos ayeres, mañanas y ahoras.»

A veces, los que no entienden la verdad me tildan despectivamente: maniático, obsesivo, esquizofrénico y mucho más.

No es extrañeza lo mío. Es la verdad que me limita. Sólo soy un reflejo que surca reflejos que el Tiempo ha tejido.

A veces mi verdad la traza un espejo. Mas no existe espejo que pueda reflejar mi verdad. Un reflejo no extiende reflejo. Un espejo no refleja lo que no existe.

Un espejo solamente extiende lo virtual y perecedero. Por tanto, un Eternauta es ajeno a los espejos que lo limitan.

A veces me extiendo en un espejo para regresar a la materialidad, y vuelvo a un momento y me explico en un anhelo.

Un Eternauta se expresa en los reflejos. Un Eternauta traza reflejos y se olvida en un «quizá» o en un «tal vez».

Pisagua se expresa y una misión se limita. Iréis a buscar reflejos más allá y menos próximos.

Se explica y se traza este mensaje en el momento justo. Un reflejo se vuelve evidente en el atardecer que se presiente.

Sin más deciros, J 25 A.


lunes, 13 de febrero de 2017

Más Allá de las Tierras p. VII

Arica – Chile                                                                                                                                                                                  24/08/14

No existe travesía perpetua ni verdad permanente. Todo se vuelve otro si la situación lo requiere.

Existen hombres que anhelan la Verdad extensa. Surcan otras Tierras y otras Coexistencias. Buscan algo que los aleje de la mediocridad. Trazan senderos siguiendo anhelos y sueños prestados. Mas se olvidan y la travesía los extravía por un tiempo finito o infinito. El hombre sincero es el único que tiene el privilegio o la desgracia de surcar las otras Tierras.

Se pierden en travesías sin ningún sentido, buscan sendas tortuosas y olvidadas, anhelan verdades que no comprenden. Señores de Ningún Lugar, náufragos en su propia miseria, arquitectos sin anhelos y valientes en rebeldía.

Trazan y trazan senderos, exhalan anhelos y regresos, se resguardan en dogmas caducos, limitan su vida, explican y complican sus travesías, se extienden en el sinsentido, impulsan a otros al extravío y modifican una verdad.

Anhelan un venidero Ciclo, una venidera Verdad y una venidera Tierra. Sí, también anhelan el venidero 21:1. Mas sus ambiciones gravitan más que sus ideales, y corrompen sus afanes y denigran su Servicio. Anhelan algo sin saber por qué. Erigen un Nueva Era basada en el engaño y la desinformación. Tristes Servidores que surcan estas y otras tierras en pos de un anhelo ya rancio.

Algunos en su tristeza, inventan travesías sin tregua y marchan muy lejos. Tienen voz y convocatoria, llevando a muchos al extravío. Y generan sectas, dogmas y grupos para satisfacer su ego, para expandir su tristeza, para darle sentido a su vida.

A sabiendas mienten y manipulan la verdad. Piensan y se convencen que las mentiras son viables si la causa es justa, si el Servicio lo requiere.

Mas en la soledad, en noches gastadas, surcan los mares de la desesperación y naufragan en su locura.

La mayoría de los Servidores siguen a uno u otro Extraviado. El sendero se vuelve otro, si la misión difiere. Existen tantas misiones y tantos senderos. Mas solamente prevalece lo que se gesta en el Alma de la Tierra. Un Servidor es voz y sombra de la Tierra. Ella lo convoca y expresa.

En el sendero del Servicio no hay anhelos personalistas, egos arraigados, historias individuales ni Salvadores populares. No existe el apego ni menos el monopolio de la Verdad. Sólo se refleja el Alma de la Tierra. Servidores, no salváis a la Tierra, más bien ella os salva.

Aquí no se explica la totalidad del asunto, más bien lo que la Tierra anhela. Ella limita, traza y expresa sus anhelos. Ella señala a los Servidores. Ella determina qué sendero se traza o se olvida.

Un Servidor se explaya en el Silencio, en el anonimato, tras un velo y lejano al gentío. Un Servidor ni siquiera se hace llamar «Servidor». Sencillamente, es lo que es, nada más ni nada menos.

Si alguien os llama Servidor, responded simplemente: «Soy quien soy y seré, nada más ni nada menos.»

Un Triste Servidor solamente sirve a su ego, mas no a su alma o Sentencia. No expresa el Alma y Anhelo de la Tierra. Surca su verdad y naufraga en sus extravíos.

Si modificara su travesía, otro sería el sendero y la Tierra lo recordaría. Sin embargo, cada anhelo tiene su tiempo y cada ego, su desprecio.

Analizad los mensajes antes que iniciéis la travesía. Una verdad se expresa, un factor se determina y algo que ha estado en la penumbra regresa.

Surgirán situaciones complicadas y algunos enemigos. La tensión será evidente, quizá no exista un puerto seguro. Mas no olvidad que lejos anhelamos y que muy lejos existe el Alma que expresa esta Tierra.

Seguid y seguid porque la travesía os mantiene vivos y enlazados al Todo. No hay más pero hay menos que antes.

Sin más deciros, J 25 A.


domingo, 12 de febrero de 2017

Más Allá de las Tierras p. VI

Arica – Chile                                                                                                                                                                                  06/07/14

El ayer se olvida en el ayer, lo venidero se vuelve ayer si se anhela y el ahora sólo se evade en el quizá.

Anhelo otra verdad, trazo otro sendero, surco un tiempo que se ha olvidado, para corregir lo que se tuerce y lamenta.

Resignado a surcar una y otra vez lo que ha pasado, para evitar que los senderos se tuerzan, para que el próximo 21:1 no sea tan lastimero.

Me sumerjo en historias gastadas, ajados anaqueles, manuscritos sin Tiempo, avenidas sin salida, para evidenciar un sendero, una voz y una verdad.

Es una trama extensa. Los eventos son prioritarios. Se silencia un reflejo y el mar yace inmóvil.

Un Tiempo que es inverso, que en mí se explaya, que trasciende los amaneceres espaciados. Soy un valor solitario, un anhelo que aguarda, quizá un comentario en un viejo libro, una voz gastada en un gramófono, tal vez un trabajo no terminado, un silencio o una huida. Soy todo lo que me haga recordar, trazar un ayer y volver a mi vida y Tiempo.

La hora mengua, las manecillas se invierten, un valor se extiende hasta el infinito. ¿Quién soy? Soy el que traza la travesía. El que redacta una leyenda. El que teje y desteje muchas verdades e historias.

Me expreso y me vuelvo sombra. Me extiendo y mi alma mengua. Mi voz se quiebra y me invade la ausencia. Me vuelvo otro. Mi alma se vuelve otra. Mi verdad se vuelve otra. Mi vida y mis anhelos se reflejan en otros u otros.

Tal vez surque un extenso mar que muere en Malasia. Quizá recorra una mísera aldea antes que la olviden. Tal vez viaje a Tierra Santa en pos de un anhelo. Quizá me extravíe en una seca Tierra que queda más allá de los Tiempos.

Soy quien soy y no más ni menos. Me vuelvo todos y ninguno para subsanar lo erróneo. Soy alma de un mercenario. Soy alma y voz de un misionero. Soy alma, voz y Sentencia de un Servidor. Sea quien sea, me verdad se plasma en el aquí y en el Ahora.

Vuestra travesía se gestará en el ayer para preservar lo venidero. Surcaréis otros Tiempos para volveros más verdaderos. Trazaréis axis y Tiempos en lejanas Tierras. Seréis otros Señores y otros anhelos. Vuestra alma se volverá otra alma. Un alma antigua y extraviada. Alma que todavía no se forja. Alma que vaga por Tierras y Tiempos gastados. Otra alma seréis para evidenciar un valor. Seréis fulgor que se olvida, transcurre o se expresa en un Tiempo particular. Así se ha designado, y así se expresa. El ayer se vuelve ahora y más, el ahora se vuelve ayer y más. Sois los que se olvidaron y seréis los que se recordarán.

Un valor se expone, una verdad limitamos, otros Señores ejercerán su influencia. Emprenderéis otras travesías, senderos y Utopías. Volverán los Otros y algo más.

La Visión os verá y se insertará en vuestra Alma. La Visión trazará otro Sendero. Seréis la Visión del que Vigila lejos. El servomecanismo se explaya, el axis se determina y un Servidor se vuelve Eternauta.

Allá, lejos y muy lejos, un servomecanismo, un valor antiguo y un Señor Recóndito aguardan, para enfatizar vuestro sendero. Lejos un Señor se revelará y las Tierras y Tiempos otros serán.

Pisagua reconcilia lo que se olvidó. Pisagua evidencia una voz y un Tiempo. Algo se recuerda y mucho se olvida, y si se olvida jamás existió.

Se resetea un alma, una verdad se oculta y un sendero aguarda en la lejanía. Algo se extravía adrede para alejar a aquellos que no son vosotros.

Sin más deciros, J 25 A.


viernes, 10 de febrero de 2017

Otras Memorias p. V

Arica – Chile                                                                                                                                                                                  07/12/15

En Valparaíso, en Tierras extraviadas y próximas al ayer, un Señor del Centeno encontró su sosiego. Atravesó Tiempos y Tierras para hallar a los que anhelaba.

En una iglesia torcida, inmerso en un Tiempo tangencial, regresó para no volver más. Un abrazo, un saludo, una bienvenida sellaron su misión.

Extraviado, sumido en Tiempos inmemoriales, os esperaba. Lejano en Antofagasta. Exiliado en un solitario asilo, atrapado en un estrecho y lúgubre cuarto, sentando en una gastada silla, anhelando los infinitos axis.

Atravesó Tierras, Tiempos y momentos para facilitar los Vientos del Cambio, para materializar los designios del 21:1, para trazar las co-ordenadas de la Geo-Navegación.

Año tras año, tristeza tras tristeza, trazó mundos y redactó historias, que gestaron vastos senderos a todos y ningún lugar.

Mas todo tiene un final justo. Justo anhelo por algo excelso. Su evasión y expansión alcanzó en Valparaíso. Ahora surca otras Tierras y Anhelos. Anhelos más verdaderos quizá, más elevados tal vez, más extensos posiblemente; pero, por sobre todo, menos materiales y más existenciales.

Se volvió una voz, una historia sin tiempo, una sombra en la lejanía, un atisbo y una verdad, sencillamente, para que vuestro regreso fuera efectivo.

Libre, sin ataduras, en otro Tiempo y Tierra, un Señor del Centeno ahora en Valparaíso anhela. Valparaíso lo cobija mas en otro Valparaíso.

Otro Señor del Centeno ahora os anhela y presiente. Señor que es Memoria y alma en un antiguo Lazareto.

Traza una verdad en vosotros. Expresa su leyenda en el ahora. Se extiende en todos los ayeres, en todos los ahoras y en todos los mañanas.

Tau está en mí. Nadie ni nada interferirá. Extenso soy, sin embargo, lejano estoy.” Lejano, muy lejano, imposible. Nadie ni nada retrasará vuestra travesía. El Tau, la señal, está en vosotros. Lejanos a los Lejanos, imposibles y más legibles sois.

El Señor que aguarda en el Lazareto os ayudará. Expresaréis vita o morte porque es menester. Señor que todavía existe en otro Tiempo y Tierra. Todavía 1905 lo señala. Todavía está aprisionado en 1905 y en las memorias que sufren en el Lazareto.

Lepra, malaria, peste negra y otras. Hombres, mujeres y niños atrapados en aquel sitio y Tiempo. Libertadlos y libres seréis. Surgid en el ayer para salvar vuestro mañana.

Volved en anhelos y meditaciones, para que se trace lo que es menester. El que anhela en el Lazareto es Señor que aguarda en el Centeno si así lo trazáis.

Una cancela de hierro forjado y un monograma labrado atrapan a una mujer en 1925. Una lid fratricida aleja al que anhela en 1945.

Todavía Puerto Oscuro anhela. Se tejen y entretejen verdades y leyendas. Y todas os llevarán a un solo lugar.

Sin más deciros, J 25 A.


(R)evolución p. VII

Arica – Chile                                                                                                                                                                                  13/07/16

Baquedano espera en la lejanía. Anhela un Tiempo y una historia para trazar otro sendero y olvidar una tragedia. Volverán a su Tiempo y Tierra todos los que el Longino cobijó. Almas, anhelos, memorias se esfumarán para proyectarse en otra travesía y misión.

Longino se convertirá en el sistema principal que expandirá los límites de la Segunda Alma. Supondrá un vasto sistema que enlazará Tiempos y Tierras, que vitalizará historias gastadas y memorias olvidadas. Longino supondrá una fase activa en la expropiación de Tierras y Tiempos espaciados.

No hay más tristeza. No existe tormento. La miseria se ha olvidado. Los grilletes yacen en la penumbra de los momentos gastados. Un sendero se extiende para que los extraviados regresen a su Tiempo y Tierra. No más viaje o travesía interminable. No más estaciones sin hora de salida o llegada. No más letreros ni avisos que señalen ningún lugar. No volverán los tristes y lluviosos días. No volverá la ventolera de las tardes de abril. No volverán las tinieblas en las noches desesperadas. No volverán los anhelos muertos. Ni siquiera volverán los anaqueles ni los periódicos del siglo anterior. Será un aquí y un ahora. Será un Tiempo más verdadero, más solidario, más vital y más extenso.

Longino trazará signos, verdades y leyendas bajo otro firmamento, Tiempo o momento. Longino salvará las Tierras y los Tiempos olvidados. Longino será la expresión de un Alma más extensa y verdadera.

La tristeza se olvidará, dejando paso a la alegría. Almas y Sentencias surcarán sus vagones expectantes, anhelando volver a un Tiempo o Anhelo verdadero. Será una elevación y una ascensión en resumidas palabras.

Un joven aguarda en la Estación, presto y seguro de que arribará a buen puerto.

Los Necromantes detestan lo que expresan los Servidores. Aguardan, anhelan y envidian en la penumbra. Se afanan en sus anhelos, trazan tareas y planes para resistir u oponerse. Sin embargo, sus bio-artes son limitadas si seguís el sendero del Servicio.

La Fe los esfuma, la Confianza los hiere, las Buenas Obras los turba y el Silencio los desarma. No pueden atrapar lo invisible o indetectable. Es imposible atrapar vuestras almas si yacen en el Silencio. La Luz se atenúa pero no se extingue. El Silencio no es el silencio. El Silencio es el justo equilibrio entre el Ser y el Deber Ser, entre mis expectativas y mis prioridades, entre mis anhelos y mis oportunidades, entre lo que soy y lo que he de ser. El Silencio es no alterar mi alma por pequeñeces. El lago silente reposa inalterable. Si algo lo turba en demasía, el Silencio se resquebraja, alertando a todos los que os anhelan.

El Tau es un símbolo y es el equilibrio entre lo que sois y lo que seréis. Seguid el equilibrio y todo lo demás se dará por añadidura.

Nada me turba. Reposo en el Infinito. Por tanto, el Infinito es mi materia. Nada me turba porque permanezco erguido similar a Hombre de Vitruvio, inalterado, extenso, presto, envolvente, excelso, enlazando Tiempos, Tierras y Almas. Nada me turba ni siquiera la levedad existencial ni menos el 21:1.

Río Seco expandirá los límites de la Primera Alma, para que surquéis otras Tierras y Aguas. Una expansión necesaria para trazar y explicar los venideros eventos.

Id prestos. Allá se explicará más y otra verdad se revelará. Una Estación tiene muchos pasajeros e infinidad de historias. Seguid y seguid y no hay más.

Sin más deciros, J 25 A.

BAQUEDANO

miércoles, 8 de febrero de 2017

(R)evolución p. VI

Arica – Chile                                                                                                                                                                                  10/07/16

Amanece. Se expresa una leyenda y se trazan senderos hacia todos y ningún lugar. Una voz se resquebraja, anhela a los suyos, se extravía y persiste en la memoria. Hombre desolado, ahogado por la tristeza, exige respuestas, mas solamente encuentra extravíos. Exiliado, olvidado, vida sin sentido, surca las inclinadas callejuelas de La Paz.

Vuelve a los antiguos parajes, recorre otra vez las avenidas torcidas. Un anhelo, un trazo o una verdad soslayada aguarda, presiente e inquiere. Algo que le permita recobrar lo que extravió.

Una página ajada, un libro gastado y una fecha determinada lo extraviaron sin dilación. Una pista falsa para eludir a los Otros, para evitar a Los Externos, para conjurar otras bio-artes, para expresar otros Elías.

– Es vano. Han partido ya. Me han olvidado. Quizá surcan otras Tierras y otros Tiempos. Quizá a otros Señores siguen. Tal vez marchan en pos de la Ascensión. ¿Me olvidaron o yo los olvidé? ¿Surgieron en este Tiempo para olvidarse después? Es vano. Han partido. Me han olvidado. Me han olvidado sin más. Vuelvo una y otra vez a los lugares que antaño recorrimos, mas sólo rescato huellas vacías. Algo, algo de ellos ha de quedar. Quizá sus memorias aguardan, anhelan o presienten en la fría Soledad. Surcaré la frialdad extrema. Me abismaré en otras Tierras y Senderos. Dejaré mi alma, mis anhelos y verdades en la silente Chacaltaya. Los esperaré. Los anhelaré hasta el fin de los Tiempos y aún más.

Un alma, una memoria y un anhelo aguardan en la silente Chacaltaya, en la cual Vastos Señores se expresan. Verdad que Tierras y Tiempos invierte. Existencia que persiste y se presiente para trazar la Inmensidad y la Seidad.

Es Tiempo que vuelva Elías. Es el justo momento para que otro sendero y existencia surque. La memoria vuelve. El Tiempo regresa y la soledad se esfuma sin dilación

Paralelo 42 Sur.

Mi alma se extiende sin dilación, y surco Tierras invertidas. Es un vasto desierto, una extensa existencia, una levedad que transcurre lenta e inversa. Mongolia Interior se explaya, se traza y no se olvida. Allá existen otros Señores que también trazan vuestra vida y mi vida.

Heme aquí trazando valores, verdades y anhelos, mas arraigada en otra Tierra y otro Tiempo. Algo aguarda en amaneceres solitarios. Algo espera, silente, en un Templo salino. Algo se desgaja sin osamos olvidar.

Un sendero se divisa y el firmamento es más tangible. Aldebarán espera y anhela a todas las memorias que recuerdan.

El atlántico Sur es el punto de ingreso y regreso. No olvidadlo. M. S.

Viento gélido, atardecer silencioso, un anhelo que espera en una solitaria y vetusta Estación. Baquedano espera el último tren. El Tiempo ha torcido las vías. La Ignorancia ha tejido historias. La Miseria ha tramado ardides. El Olvido ha extendido telarañas inmisericordes. La Indolencia vaga por las callejuelas gastadas.

El joven aguarda. Espera que arribe el último tren. Vapores, halos y fulgores rasgan la oscuridad. Ha llegado sin retraso. Almas se yerguen. Almas observan a través de los vidrios empañados. Almas sin edad ni sexo descienden de los vagones gastados. Una procesión lúgubre. Historias, vidas y memorias que han quedado atrapadas en Tiempos y Tierras. Almas que esperan y anhelan a los suyos, sin saber que su Tiempo ha terminado.

La soledad es cruel, rasga y desgasta sin clemencia. Seréis fulgores difusos en Baquedano, para elevar o extender almas desamparadas.

El joven observa a lo lejos fulgores difusos que se aproximan lentamente. Almas errantes quizá. Depredadores hambrientos tal vez. Posiblemente luces extrañas que de vez en cuando aparecen por la desértica zona.

El joven se asusta un poco. Almas se aproximan. Visten a otra usanza. Hablan en una lengua extraña. Modismos e inflexiones que desconoce. Intenta alejarse. Intenta huir de sus miradas.

– Vuelve a tu Tierra y Tiempo. Vuelve a tu verdad y sentido. Vuelve a tu misión y travesía.

El joven se estremece. Entiende, presiente y se olvida. Es uno más. Es otra alma extraviada. Ha permanecido atado a la Tierra y a un Tiempo.

Se esfuma igual que sus anhelos, sentimientos y pesares. Vuelve a su Tiempo y Tierra. Se presiente y se siente extenso y más verdadero.

Huantajaya espera lejos, para que tracéis una venia, para que senderos y vías se enlacen, para que se escriba lo que se ha de escribir. Ahora y no antes, pero tampoco antes ni después.

Sin más deciros, J 25 A.


lunes, 6 de febrero de 2017

Melancolía p. XV

Arica – Chile                                                                                                                                                                                  20/04/12

Vuelven los Señores que Melancolía limita. Regresan los Señores que estas tierras surcaron. Retornan los Señores que una vez se olvidaron.

Regresan siguiendo vías de agua, sendas de viento y senderos de tierra. Regresan siguiendo trazos que otros han dejado.

Si Sharos se evidencia, la levedad los atrapa en demasía. Si un extenso Señor se extiende sobre las olvidadas tierras, a la materialidad regresan. Si un alma o Sentencia los invoca, se vuelven verdades que susurran en la lejanía.

Sharos solamente traza y limita los eventos asociados a vuestra Sentencia. Vuestra Sentencia es aquella que Mare Nostrum limita y que Nocturna olvida. A veces, en Tiempos espaciados, vuestra Sentencia se vuelve Melancolía, y surca vuestras sombras y Tierras.

Sharos determina algunos eventos sistémicos para evidenciar meta-matemáticas venideras, que gestarán el 21:1 y la Geo-Navegación.

Si Sharos se evidencia, otros valores se expresan y sistemas se actualizan. Sharos es verdadero en valor si existen Señores que tracen su anhelo y sombra. Es un sistema del ser y del servir.

Así se expresa y es Melancolía. Melancolía extiende trazos y verdades en todas las tierras que realmente existen.

Y los Señores vuelven, y los Señores se extravían, y la verdad pronto se explayará.

También a vosotros Melancolía limita, traza y reclama. Señores de otras tierras, verdades, ángulos y vértices, destinados a servir en la Soledad de las eras antiguas.

¿Quién sois?

¿Señores que olvidaron lo inolvidable? ¿Señores que surcan las tierras virtuales en pos de la verdad? ¿Almas atrapadas en tierras regidas por Hipnos, Thanatos o Leto? ¿Solamente una variable en el extenso programa de la Seidad?

Melancolía se expresa en todos aquellos que experimentan la Travesía del Ser, que termina más allá de Yggdrasil. Verdad que se traza en el libro que jamás finaliza.

Analizad este y los anteriores escritos, y varias verdades hallaréis. Descubriréis que este capítulo impregnado de Nocturna y Amanecer se encuentra.

Se inicia Nocturna y es Melancolía la que anhela el venidero Amanecer. Amanecer que terminará cuando Crepúsculo se vislumbre en el firmamento. Sin embargo, Melancolía no será olvidada ya que es alma y simiente de tres venideras almas.

Melancolía se extraviará en tierras de otras almas, Señores y Sentencias. Es lo venidero, que no es un sinsentido.

Concluye Melancolía, y un ciclo termina. Lo venidero exigirá mayor entereza, temple y compromiso, para así evitar el exilio.

Quizá os extravíes en otras Tierras y Tiempos. Tal vez el sendero rehuséis o desconozcáis.

Lentamente, la Cuarta Alma se extiende evidente, verdadera y extensa. Lejos se gestará un Señor de voz y Sentencia plena. Sin embargo, para que esta situación suceda es prioritario realizar eventos anexos.

Quizá parezcan sin sentido o confusos. Mas la verdad se oculta en la penumbra, en las palabras torcidas. Sólo vislumbráis algunos trazos de la vasta escritura.

Algún día toda la verdad sabréis, mas los de ahora no seréis.

Meditad en este asunto. Meditad a sabiendas que un sendero se bifurca en muchos.

Las salidas se realizarán el primer o cuarto sábado del mes, a los lugares designados por nosotros.

A Molinos volveréis en mayo. Lugar que todavía guarda el recuerdo de los que ya no están.

Algunos han regresado, mas todavía trazan senderos extraviados. Deberán ir a Molinos en el transcurso del año, para regresar al sendero que una vez rehusaron.

No serán más Elías, sino Jóvenes por siempre hasta que las Tierras olviden.

Mas algunos jamás volverán. Están tan inmersos en el sistema que su regreso es imposible. Es lo que es y no hay más.

Es similar a la historia de los J 25. Jóvenes de otras Tierras, lenguas distintas, sin límites establecidos, que en el siglo anterior anhelaban una mejor Tierra.

Todavía no eran los J 25. La Tierra y sus Anhelos los limitaba. Si recorrían los áridos desiertos, los llamaban los Señores de la Soledad. Si deambulaban por vastas y rutinarias metrópolis, les decían los Señores del Extravío. Si acompañaban a otros Señores, la Sombra de un Señor eran.

Después que uno encuentra el sendero, su ayer se olvida. Después que uno comprende que es un ser virtual, ningún nombre lo limita. Después que uno encuentra el sentido de la existencia, la verdad se vuelve alma. Después que uno comprende que no existe la separatividad, hasta el yo más miserable se disuelve.

Se hacen llamar Jóvenes para recordar a los que se extraviaron. Mas algunos todavía persisten en la memoria de la Tierra. Todavía se recuerdan, aunque sean otras las Tierras y Firmamentos.

Seguirán siendo jóvenes, aunque la soledad del Sur los embargue, aunque nada los recuerde. Seguirán siendo los jóvenes que tiempo atrás la sagrada travesía iniciaron.

Así será hasta que os olviden, hasta que vuestra alma se disuelva, hasta que el 21:1 sea evidente.

Id a Molinos para anhelar a los que se extraviaron, a los que ya no están con vosotros.

También Melancolía nos define y embarga, si la materialidad nos limita, si los Tiempos y Tierras convergen, si recordamos a los jóvenes que se extraviaron el siglo anterior.

¿Queréis saber cómo recordamos a los jóvenes que se extraviaron el siglo anterior?

Los recordamos a través de escritos y señales. Los revivimos a través de travesías y senderos. A través de este medio a ellos volvemos.

Sí, sois vosotros. Vosotros sois los jóvenes que se extraviaron el siglo anterior. A vosotros recordamos. De esta manera lo que permanece en el extravío, regresa sin trabas ni contratiempos.

Juntos surcamos las vastas tierras, trazamos los senderos del Por-Venir, vislumbramos los atardeceres gastados.

Sí: sois la Melancolía que nos embarga.

Desde ahora en adelante os llamaremos los Jóvenes del Siglo Anterior (J S). Designación que persistirá hasta que esta letra se olvide.

Sin más deciros, J 25 A.


sábado, 4 de febrero de 2017

Soledad p. IX

Arica – Chile                                                                                                                                                                                  19/12/16

Una visión difusa, un litoral solitario, aves en azaroso vuelo, un anhelo profundo y una levedad que sosiega los momentos.

Jamás la olvidaré, aunque los momentos caduquen, aunque las Tierras se extravíen, aunque el firmamento se diluya, aunque todo perezca y nada se recuerde.

La primera vez que la vi me provocó una honda impresión: «Es ella, me dije. Ha regresado por fin. Los malos tiempos se olvidan, la tormenta amaina. Ha regresado. Ha vuelto a mí. La presentía. Mi soledad ha terminado. Dejaré esta levedad, trazaré otros rumbos, expresaré otros anhelos. Iré a su encuentro. Lejos, muy lejos, en un litoral solitario, ella me presiente, me subyuga y me recuerda.»

Lejos, muy lejos, aguarda y presiente. Distinta quizá, otra tal vez. Mismo talante mas otro semblante. Otra mas la misma. Ella, simplemente ella. Perfecta, íntegra, sin ataduras, extensa, similar a horizonte estelar, anhelante, expectante, distante pero próxima.

Un anhelo que surge. Una historia que se escribe en otro Tiempo. Memoria que no se resquebraja, anhelos que no se olvidan y voz que es vívida palabra.

– Te esperaba. Un milenio no es impedimento. Una eternidad no es tormento. Vida y olvido de lejanos fulgores no atrapan ni desgarran. He vuelto en otro amanecer y Tiempo, en otra Tierra y anhelo. Siempre la misma pero distinta. En el aquí pero en todos los ahoras. Te anhelo y te presiento en la soledad de los Tiempos, para trazar otra historia y otro Anhelo. He vuelto para terminar un presagio y trazar otra verdad. En los ahoras, en los ayeres gastados, en los erráticos porvenires, en las difusas memorias, anhelo y presiento, trazo y gesto, me extiendo y olvido. Toma mi mano y empezará la larga, extenuante y milagrosa travesía.

Trazo leve, horizonte inverso, senda lejana y Tierras, Tiempos y universos enlazados. Antigua travesía que termina en un ahora y en una Tierra. Ella que soy yo, y yo que soy ella. Ningún género limita a un alma peregrina. Alma que ha surcado otros Tiempos, Tierras y Universos regresa a mí sin trabas ni tretas. Vuelve en este atardecer pleno. No existe la soledad ni el exilio si mi alma mi sendero traza.

Tantas almas extraviadas, tantos vacíos existenciales, tantos títeres surcando esta lejana y solitaria Tierra. Desalmados, transeúntes sin destino y exiliados. Evaden la existencia para olvidar, se extravían en la muerte para presentir. Travesía que desgarra y desgaja a todas las almas peregrinas.

Soledad. Una sed inmensa. Una soledad que desgarra a todos aquellos que han extraviado su alma, su anhelo más profundo o su misión más verdadera.

A veces un sendero se bifurca si la luz se atenúa, si los anhelos desfallecen. Un alma no envejece, los anhelos mueren si la memoria se olvida. Un alma es plena si el vacío no existe. La soledad es luz y también oscuridad si los anhelos mueren. Un alma se extravía, un hombre se vuelve autómata, un Hombre Inmenso ya no es inmenso si la verdad se extingue en todo amanecer que se explica.

Id. Anhelad vuestros anhelos. Recobrad vuestro ímpetu. Salvad vuestra alma. El Peregrino lo sabe, el Senderista lo presiente y el Hombre Inmenso lo recuerda. El alma se traza en un lejano litoral, anhelos tejidos en la arena, olas que limitan olvidos y un joven que alza memorias lejos en el firmamento.

Regresad. Volved porque el tiempo se acaba sin más. Volved para no olvidar. Volved para presentir, para que vuestro Yo no se fragmente más.

Un monje traza Vita o Morte. ¿Cuál escogeréis?

Sin más deciros, J 25 A.


Soledad p. VIII

Arica – Chile                                                                                                                                                                                  09/12/16

En algún lugar, 1971.

Transcurro en un Tiempo, inmerso en mis pesares, presintiendo a los otros, a los que eligieron otra senda. Desespero y me extravío. Regreso una y otra vez al mismo designio. En otros y en mí, en una senda gastada, en una avenida torcida, tristeza me abarca y me aproxima a la soledad.

Los presiento lejos, extraños los diviso, ajenos se presentan, tal luces mortuorias que las tierras vacías labran. Lejos y lejos en otra extensión y Tiempo permanecen quizá. Mi alma no los atrapa y mis anhelos se desgajan.

Quizá surquen otras avenidas lejanas y próximas. Internas transiciones y veladas sendas solamente presiento.

Los anhelaré, los invocaré en Chacaltaya. Silencioso, tranquilo, exiliado y abrumado anhelaré a los que partieron.

“– ¿Estáis ahí?

– ¿Quién habla?

– El que anhela.

– ¿Quién sois?

– Uno más de los que anhela, que permanece y presiente en esta solitaria vastedad, que traza y ejecuta los anhelos primigenios. Uno que los J 25 trazaron.

– En mi soledad los anhelo, en gélidas tierras los recuerdo. Chacaltaya traza mi vida y resguarda mi memoria. ¿Dónde se encuentran mis hermanos?

– Surcan Tierras y Tiempos lejanos. Recorren las sendas australes para evidenciar una Voz y una historia.

– ¿Es verdadero lo que expresáis? ¿Son verdaderas vuestras palabras?

– Verdaderas y sin restricciones. Una luz indica el sendero y manifiesta un sentido.

– ¿Me escucháis? ¿Me escucháis?

– Sí, perfectamente, Elías. Mi voz es vuestra voz. Pronto vuestro exilio terminará. Volveréis a ellos por fin.

– Será un alivio y una bendición. Todo termina y todo se perdona en esta Tierra y en esta vida.

– Pronto los encontraréis. ¿Me escucháis?

– Sí, os escucho claramente. Pronto veré a mis hermanos. Será un bendito momento. Mi tortuoso exilio terminará por fin. Gracias por escuchar mi llamado.

– Es nuestra misión, Elías. Os veremos pronto. Pronto seréis verdad y aliento en los axis milenarios.

– Muchas gracias y vuestro sendero bendigo.

Sin más deciros, J 25 A.

CHACALTAYA