Arica – Chile 06/06/26
“Jade en el follaje extremo, hebras invisibles que todo envuelven, extensas tinieblas, huellas extraviadas, hiel que cuaja, honda humedad, quieta hojarasca, viento que olvida, y una interminable y triste huida. Medianoche en los lindes de otro tiempo, en el inquieto claroscuro, en los territorios oxidados, en las torcidas veredas de los Apalaches, en el exilio de 1848, en los aviesos anhelos, en las heridas y tristezas que jamás cuajan. Mujer e hija, veta esquiva, llaga abierta, etnia longeva, luz que tropieza, vestigio Cheroqui; extraviadas en una tierra que ahoga, tuerce o extingue. Elevados y toscos abedules en eterno viaje, torcidos troncos que todo ocultan, aves inquietas, hojas aladas y voces extraviadas. En territorios velados, en inhóspita y ocre tierra, en hondas quebradas, la luz oculta tuerce los elevados anhelos.
Más allá de los quebrados territorios y los hondos humedales, lejos y muy lejos, existen y prevalecen los Exaltados. Mella en el hacha, hiel en la lanza, letalidad en la flecha, hostilidad en la bala y quietud en las letanías. Miradas que exaltan, tuercen, quiebran o envilecen. Entidades furtivas que todo examinan, evalúan, trazan o exterminan. Fatuas luces que envuelven, limitan, laceran o atormentan. Exilios que la turba ahoga, hiel que escuece, historias y leyendas que cuajan, hifas y telarañas que tejen evasiones; tinieblas y vahos que todo infectan, vetas y venas que todo avenan, velos y vallas que todo ocultan, y visiones que todo explican.
Mujer e hija, vestigio Cheroqui, expuestas y alertas, elevado entresijo, invocan la luz de un Exaltado.
– ¡Ayúdanos, Nvda svnoyi ehi Uwetsi!
Mezcla y tejido, visión y herejía, velos y vallas que olvidan, vetas e hifas que hilvanan y viejas verdades que cuajan. Meta-forma extraña que explica una vasta y abstrusa estructura: helicoides en contraflujo y dueto, tal caduceo inverso y enterrado. Mas lo informe toma forma: un elevado Exaltado.
– ¡Oh, qué extraña visión contemplo!
Humanoide, hojarasca y bejucos entretejidos, honda hiel en la luz cautiva, trazos de hiedra y abedul, abstrusa e imbricada cota, inquieta filigrana, exoesqueleto metálico y flexible, voz y alas de libélula, haz que limita el tiempo extremo, tinta de cigarra, tóxico aliento y una esfera lívida que todo examina. Esfera que es faz y oculta alma, estructura y coraza, vaho y tinieblas, huella esquiva y extraviadas leyendas.
– Mucha tranquilidad, y seguid mis huellas. Muy lejos existen las “tierras que se pliegan”. En aquellos territorios tendréis otra vida y otra alma. ¡Elevaos! Dejad el triste exilio y el amargo martirio.
Extensa y triste jornada, voces quedas, alas entretejidas, luz esquiva, viento travieso y otra historia en el envés de las tierras quebradas. Hastío en el follaje extremo, y una aviesa hueste que obvia su derrota.”
En la cifra que teje el tiempo, los Heraldos , quietos y silentes, evocan su llegada. Mirad la cuenta exacta: 06/02/2027, y trazad las venideras co-ordenadas. Revelación 6:2 y Joel 2:6 todo explican y velan.
Sin más deciros, los H.









