Sitio señalado para expresar la voz de los Señores Antiguos, cuya sede se encuentra en Arica-Chile.

lunes, 17 de julio de 2017

Memorias p. VII

Arica – Chile                                                                                                                                                              23/10/15

El hombre repasa una y otra vez los eventos pasados. Pretende hallar el quid del asunto Tiene la absoluta disposición para trazar lo que se ha de trazar.

Revisa las fechas. Toma algunas notas. Expone una secuencia velada, y se abisma en una verdad extensa.

Septiembre, 1905. Es un monasterio inexpugnable, con tortuosos senderos, piedra antiquísima, velados ecos y plegarias extensas. Traza levedades y anhelos, sumido en una lóbrega meditación.

El monje, inmerso en su vida, transita leve por un sendero de oscuras lajas. Ha dedicado su vida a proteger y sanar a los menesterosos. Vida sin pausa y con muchos contratiempos. Mas no se arrepiente de nada. Ha sacrificado lo mundanal para abrazar lo espiritual. Ha trazado elevados sueños e interminables plegarias tras las murallas del viejo monasterio. Sin embargo, algo escapa a su entendimiento: el verdadero origen de tan vasta y misteriosa estructura.

La leyenda narra que el monasterio se forjó en una sola noche. Las brumas se insolentaron, y una voz proveniente de lejos las transformó en oscura piedra. Un aprendiz, el cual moraba en las inmediaciones, juro a más no poder que vio Oscuros Ángeles alzando un lóbrego y vasto monasterio.

El Mayor le explica que el monasterio es un sitio para Sanar y Meditar. Es la misión encomendada por los Oscuros Ángeles, y jamás se tiene que tergiversar.

Intentó por muchos años develar el misterio del monasterio. Mas sus intentos terminaron en nada. Vencido, triste y senil se recluyó en forma permanente. Redactó una que otra misiva para sus olvidados parientes, presto a morir y lejano a toda materialidad.

Mas su vida se volvería leyenda y su leyenda, un axis prioritario. En su lecho de muerte, extraviado en una extensa oscuridad, contempló en su magnífico esplendor a los Forjadores, a los Oscuros Ángeles que trazaron y levantaron el monasterio tres siglos atrás. Trazaron sus anhelos, y la verdad se volvió vendaval.

Antiguos Señores que forjan verdad y Sanidad por doquier. Almas entrelazadas que anhelan la elevación material y espiritual de la incipiente humanidad.

Rasgaron su alma, y su personalidad se extinguió. Hombre sin mácula y, por tanto, extenso. Un Señor Extenso, un Forjador de elevados anhelos, una Voz de Santidad y Sanidad, que se proyecta en toda Tierra que necesite ser redimida.

Se inserta en paradigmas menores, para ayudar a los que están a la deriva, para elevar la densa materialidad. Visita hospitales, asilos, leprosorios o instituciones afines, para expandir su verdad y anhelo.

Es un Maestro Sanador o un Forjador de Anhelos. Uno más que gestará al venidero Hombre.

Septiembre, 1925. La mujer sabe la verdad. Sabe que existen Señores que encauzan a los extraviados. Dejará su vida de lujos y frivolidades. Luchará por un elevado ideal, por una verdad más excelsa. Incluso asistirá a los desvalidos y descarriados.

Los Elevados Señores una vez le dijeron: «Existe algo más en la penumbra. Más que observar los atardeces a media luz. Más que visitar iglesias y mansiones. Más que presumir en suntuosas tertulias. Es una verdad insoslayable que mora en la inmensidad. Daos al mundo. Expresad verdades y anhelos. Vivificad todas las Tierras para que se exprese lo sin mácula.»

Los últimos años de vida los pasó en pos de sus anhelos. Visitó tierras extrañas y lejanas. Expresó verdades elevadas y excelsas. Su familia la tildó de muchas maneras. «Una mujer desequilibrada que vaga por muchas tierras –señaló uno de sus hijos–, y que no tiene cura inmediata.»

Murió una tarde de primavera, junto a sus hermanas, envuelta en retamas dispersas.

– He cumplido – dijo y su voz se apagó.

Septiembre, 1945. El extraviado anhela a los de su sangre, mas otro sendero sigue. Lejano se extravía por vías gastadas y torcidas.

Luego de un tiempo volvió a su tierra, mas todo había cambiado. Los otros habían partido tiempo atrás y ninguna señal o pista habían dejado.

Murió esperándolos, repitiendo una y otra vez los versos de Lili Marleen. Lo encontraron abrazado a una triste farola una tarde de abriles gastados.

Almas y memorias aguardan más allá de los tiempos. Iréis en su búsqueda. Os situaréis en los años señalados y los invocaréis. No es necesario surcar tierras difusas, existen en el ahora y en el ayer. Os invocan y senderos se trazarán entre vosotros.

RKO es una señal y una Llamada.” Escucharéis su voz y os sintonizaréis. Os situaréis en septiembre y seréis lo que anheláis ser.

Uno os ayudará, a otra ayudaréis y al último asimilaréis. Todos han fenecidos, mas sus anhelos permanecen intactos en el ahora y sus almas esperan en un lejano y excelso septiembre.

Así es y pronto se dirá más.

Sin más deciros, J 25 A.


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