Sitio señalado para expresar la voz de los Señores Antiguos, cuya sede se encuentra en Arica-Chile.

jueves, 20 de enero de 2011

Mare Nostrum p. I

Arica – Chile                                                                                                                                                              12/09/10

Arena húmeda, voz de agua leve, viento salino y luz tenue, es el sendero que transita el solitario y triste señor.

Volveré al olvido y. al vacío. Volveré a las aguas y al eterno exilio. Así nadie sabrá que alguna vez existí.

Leve vida que del vació surgió, y que se extraviará allá donde las aguas se vuelven oscuras, donde los sueños se desvanecen y donde las voces se apagan.

He sido siempre un mediocre y un miserable. Señor de vida miserable y de sueños mediocres. Señor de vida mediocre y de sueños miserables.

Señor que nadie espera y que todos desprecian. Señor que el amor desdeña y el olvido anhela.

Solitario y triste, este extenso litoral cruzo. Arena húmeda, voz de agua leve, viento salino y luz tenue, limitan mi eterna tortura.

Y el agua leve se vuelve extensa, y mi destino determino en un segundo.

Sin voz y sin anhelos, me extravío en aquellas extensas y oscuras aguas. Y el vacío, y el olvido, lentamente, se extienden por mi levedad. Y mi alma desespera y mis sueños se desgajan.

Sombra oscura mi alma cruza, y mi levedad estremece… Y a lo lejos veo aguas que son de sombra y sombras que son de agua.

Son leves y luego extensas, son extensas y luego leves. Son algo que sólo mi alma descifra y que todas las expresiones extravían.

Volver me ordenan. Volver es mi destino. Volver es mi misión. Surcar las leves y difusas tierras será mi anhelo, y así recordarán.

Recordarán todo aquello que una vez olvidaron: las aguas quietas, los vientos fríos, las tierras áridas y la voz de su descendencia.

Y los suyos y los desterrados retornarán a las oscuras y sombrías aguas. Así concluirán las leyendas y se extenderán verdaderas tierras.

Y mi voz es su Voz, y mi sentencia es su Sentencia, y mi levedad ahora susurra entre sueños y arena.

Finis Terrae finaliza cuando Mare Nostrum comienza; y en Quillagua de octubre otro Señor se libera.

Sin más deciros, J 25 A.

No hay comentarios: