Sitio señalado para expresar la voz de los Señores Antiguos, cuya sede se encuentra en Arica-Chile.

sábado, 20 de enero de 2018

(R)evolución p. VIII

Arica – Chile                                                                                                                                                              04/10/17

Existen almas atadas a un anhelo, sendero o destino, que presienten a los verdaderos, a los que trazan las limitadas y leves Tierras.

Elevados Señores que trazan una (R)evolución, los innumerables 21:1, el Linaje 12 +1 y algo más.

Firmamento extenso, levedad silente, Tierras inversas o desgajadas y axis que son almas y Sentencias enlazadas.

Señores que evocan travesías en la quietud de la noche, en el silencio más excelso, en la horas vacías que el Tiempo señala. Hombres Inmensos que surcan Tiempos y Tierras para preservar las verdades más sagradas.

El silencio me acoge, la levedad me atrapa, la oscuridad me envuelve. Leve surco otras Tierras y Tiempos. Me reflejo en todos los ahoras. Recorro lugares boscosos, desiertos interminables, silenciosos humedales y páramos vacíos, simplemente para expresar un anhelo o un servicio.

Solitario, una vida que la rutina atrapa y desgarra. Mas en el silencio de las horas vacías, en la levedad nocturna, rehago verdades, Tierras y Tiempos, tejo y destejo la trama de la Vida.”

Muchos, muchos evaden la levedad para surcar las otras Tierras. Tribu silente que traza, teje y desteje eventos venideros, anhelos pretéritos y verdades que no caducan.

Anhelos que trazan y presienten todos los senderos y momentos. Verdades que tejen y destejen realidades en Tierras desamparadas. Almas que se integran en momentos específicos para servir a la Tierra. Cuentas que forman un Yapa Mala viviente para evidenciar lo que es prioritario. Físicamente extrañas, lejanas, incluso olvidables, mas atadas por siempre a los anhelos del Servicio.

La conozco de antes, pero no recuerdo de dónde. Quizá la divisé en el metro o en la estación de trenes. Tal vez la soñé o la imaginé. La conozco, sé que la conozco, y tal vez algún día le hable.

– Disculpe, señor; pero no lo conozco. Le pido por favor que me deje tranquila. ¡No interrumpa mi paseo dominical!

Es vuestra verdad y misión. Surcáis otras Tierras y Tiempos para expresar verdades excelsas. Asistís a otros y otros os asisten. En la levedad de la noche, en el silencio más pleno, vuestras almas presienten la (R)evolución.

Sin más deciros, J 25 A.


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