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martes, 18 de julio de 2017

Apoteosis p. IV

Arica – Chile                                                                                                                                                              06/02/17

Ayer, ahora, un Tiempo y otro. Almas que presienten en atardeceres difusos. Anhelos que se trazan para salvar muchas Tierras y existencias.

Me presiento en el ahora, mas en el ayer existo. Levedad que reclama, existencia sesgada, voz que se resquebraja en amaneceres difusos. Un anhelo en la Tierra, una verdad en los vientos, un alma que deambula en Tierras y Tiempos espaciados, una memoria que prevalece hasta que el Tiempo caduque.

Existo en un ayer, mas me expreso en el ahora. Trazo verdades y anhelos en el ahora. Deambulo por avenidas vacías, sendas gastadas, terrenos sacros y olvidados bosques. Me presiento y existo. Me olvido y otros me presienten. Existo mas no existo. Un leve trazo en un Tiempo detenido, que procura vivir o sobrevivir.

No existo mas existo. Trazo mi verdad e Historia en un Tiempo lejano y presto. Deambulo por una avenida torcida, mitigando mi extensa soledad. Un fulgor leve indica el año 2018. Mas en la levedad de los Tiempos, en la historia relatada, en los momentos espaciados, es un Tiempo que ya no existe, que se ha olvidado sin más.

2018. Existo mas no existo. Levedad, anhelo que presiente lo venidero, que teje verdades y travesías en otras Tierras y Tiempos. Un joven en una atestada biblioteca, una mujer ataviada para su boda, un anciano en Lisboa anhelando lo venidero, una simple memoria atada a una tristeza o losa. Múltiples existencias. Evidentes, mas leves. Leves y singulares. Bocetos inacabados de un Hombre Inmenso. Rasgos y Trazos que anhelan y presienten la Seidad que es la evasión Suprema.

A veces, luego de ardua travesía, anhelo o presiento a los otros. Existen pero no existen. Almas que se trazan en Tiempos y Tierras distintas.

A veces, en atardeceres difusos, otras sendas y vidas surco. 2018, y un joven que presiente algunas verdades. No existe ya. Se ha olvidado. Reposa lejano en un osario resquebrajado. Mas en su ahora, se extiende en la vida y evoca sus verdades.

Te invoco. Regresa a este ahora. Requiero tu voz y verdad. Necesito tus palabras. Solicito tu ayuda. Mi vida es vacía sin tu alma. Teje y desteje mis obras. Te presiento en el ayer mas te requiero en mi ahora.

Vastedad y valor. Almas que se enlazan y comparten en el ahora, pero que existen en otros ayeres y mañanas.”

No existe vuestro sendero. Sois almas que surcan su Tiempo y Tierra. Memorias atrapadas en la materialidad que otros invocan por arcanas razones. Os llaman, os invocan para torcer senderos errados, para olvidar Sentencias desgarradas, para evidenciar otro 21:1.

Os invocan. Requieren vuestra ayuda en otra Tierra y en otro Tiempo. 2033 quizá, 1837 tal vez u otra fecha posiblemente. No existe mas existe. Una verdad que se devela, un trazo que termina, un sendero que se explaya para salvar y proyectar axis milenarios.

Me llaman. Escucho sus voces, presiento sus miradas. Requieren mi ayuda en otro Tiempo o Tierra. Presto en mi designio y leves son mis objeciones. Trazaré una verdad, una historia y mi alma.

Sin más deciros, J 25 A.


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