Sitio señalado para expresar la voz de los Señores Antiguos, cuya sede se encuentra en Arica-Chile.

domingo, 6 de agosto de 2017

Otros Tiempos p. III

Pica – Chile                                                                                                                                                                19/02/16

A veces, algunas veces, un servidor olvida su Memoria, trazando otras sendas, Tierras y Tiempos.

A veces, algunas veces, un servidor rehúsa su anhelo más profundo que es servir a la Tierra.

A veces, algunas veces, un servidor desconoce que su alma, su anhelo más profundo, es servir a la Tierra en todas sus facetas.

Un verdadero servidor es estrictamente un Señor de la Tierra, un valor intermedio entre lo ilusorio y lo real.

Un Señor de la Tierra es un valor, una potestad que expresa los anhelos más profundos de la Tierra. Es una verdad que se hace manifiesta para elevar las innumerables coexistencias y los disímiles Tiempos.

Un Señor de la Tierra se rige y regula siguiendo paradigmas geocéntricos elevados. Porque lo verdaderamente importante es expresar los designios de la Tierra, para que trascienda los márgenes de la materialidad.

Un Señor de la Tierra se expresa en todo y en todos. Un verdadero servidor presiente y expresa los anhelos de la Tierra.

Un voz quieta y las aguas embravecidas, me indican que el Tiempo de la siega es evidente y verdadero.

Volveré a ti en el atardecer de un Tiempo, en la extensión más verdadera. Tus anhelos me pertenecerán. Me reflejaré en otros mares y amaneceres. Presentiré sus anhelos.

Seré valor y acción, voluntad y decreto, espíritu y esencia, y una verdad que se presiente y manifiesta para que la Tierra trascienda los limitados anhelos que la apresan.

Seré su heraldo, si mi ayuda requiere. Seré su regazo, si mi cobijo anhela. Seré vendaval y decreto, si exige mi pasión. Seré Señor que olvida, si mi olvido requiere.

Soy un Señor de la Tierra. Mi sangre es miel, hojarasca y tierra húmeda. Soy uno con la Tierra y su heredad. Soy extenso y así me manifiesto si me vuelvo su voz. Soy su anhelo y también su destino. Soy un Señor de la Tierra y no lo olvidaré jamás.

A veces rehúyo mi misión y me extravío en la materialidad. Me desvinculo de la Fuente Original, solamente para seguir mis anhelos extraviados.

No soy diverso: soy uno y no más. Un individuo evidente que expresa obras evidentes, sin un afán señalado, siguiendo designios ajenos, preocupado más de sobrevivir que de vivir. Un hombre que no anhela nada pero que en todo me extravía.

A veces rehúso mi misión y me extravío surcando senderos que los Antepasados jamás han trazado.

Volved a la Tierra. Volveos Señores de la Tierra para trazar las magnas verdades que la Tierra anhela. Volveos Señores de la Tierra para que se exprese lo ya escrito y fenezcan vuestros egos gastados.

Id en su búsqueda. Restableced el vínculo sagrado antes que los Tiempos se olviden, antes que olvidéis vuestra misión más profunda.

Allá aguarda un anhelo, un sentimiento, un designio y un destino.

Mañana todo concluye en Pintados antes que el atardecer sea pleno.

Seguid, siempre seguid, porque es la travesía la que os mantiene vivos. Así es y no hay más.

Sin más deciros, J 25 A.


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