Sitio señalado para expresar la voz de los Señores Antiguos, cuya sede se encuentra en Arica-Chile.

miércoles, 8 de febrero de 2017

(R)evolución p. VI

Arica – Chile                                                                                                                                                              10/07/16

Amanece. Se expresa una leyenda y se trazan senderos hacia todos y ningún lugar. Una voz se resquebraja, anhela a los suyos, se extravía y persiste en la memoria. Hombre desolado, ahogado por la tristeza, exige respuestas, mas solamente encuentra extravíos. Exiliado, olvidado, vida sin sentido, surca las inclinadas callejuelas de La Paz.

Vuelve a los antiguos parajes, recorre otra vez las avenidas torcidas. Un anhelo, un trazo o una verdad soslayada aguarda, presiente e inquiere. Algo que le permita recobrar lo que extravió.

Una página ajada, un libro gastado y una fecha determinada lo extraviaron sin dilación. Una pista falsa para eludir a los Otros, para evitar a Los Externos, para conjurar otras bio-artes, para expresar otros Elías.

– Es vano. Han partido ya. Me han olvidado. Quizá surcan otras Tierras y otros Tiempos. Quizá a otros Señores siguen. Tal vez marchan en pos de la Ascensión. ¿Me olvidaron o yo los olvidé? ¿Surgieron en este Tiempo para olvidarse después? Es vano. Han partido. Me han olvidado. Me han olvidado sin más. Vuelvo una y otra vez a los lugares que antaño recorrimos, mas sólo rescato huellas vacías. Algo, algo de ellos ha de quedar. Quizá sus memorias aguardan, anhelan o presienten en la fría Soledad. Surcaré la frialdad extrema. Me abismaré en otras Tierras y Senderos. Dejaré mi alma, mis anhelos y verdades en la silente Chacaltaya. Los esperaré. Los anhelaré hasta el fin de los Tiempos y aún más.

Un alma, una memoria y un anhelo aguardan en la silente Chacaltaya, en la cual Vastos Señores se expresan. Verdad que Tierras y Tiempos invierte. Existencia que persiste y se presiente para trazar la Inmensidad y la Seidad.

Es Tiempo que vuelva Elías. Es el justo momento para que otro sendero y existencia surque. La memoria vuelve. El Tiempo regresa y la soledad se esfuma sin dilación

Paralelo 42 Sur.

Mi alma se extiende sin dilación, y surco Tierras invertidas. Es un vasto desierto, una extensa existencia, una levedad que transcurre lenta e inversa. Mongolia Interior se explaya, se traza y no se olvida. Allá existen otros Señores que también trazan vuestra vida y mi vida.

Heme aquí trazando valores, verdades y anhelos, mas arraigada en otra Tierra y otro Tiempo. Algo aguarda en amaneceres solitarios. Algo espera, silente, en un Templo salino. Algo se desgaja sin osamos olvidar.

Un sendero se divisa y el firmamento es más tangible. Aldebarán espera y anhela a todas las memorias que recuerdan.

El atlántico Sur es el punto de ingreso y regreso. No olvidadlo. M. S.

Viento gélido, atardecer silencioso, un anhelo que espera en una solitaria y vetusta Estación. Baquedano espera el último tren. El Tiempo ha torcido las vías. La Ignorancia ha tejido historias. La Miseria ha tramado ardides. El Olvido ha extendido telarañas inmisericordes. La Indolencia vaga por las callejuelas gastadas.

El joven aguarda. Espera que arribe el último tren. Vapores, halos y fulgores rasgan la oscuridad. Ha llegado sin retraso. Almas se yerguen. Almas observan a través de los vidrios empañados. Almas sin edad ni sexo descienden de los vagones gastados. Una procesión lúgubre. Historias, vidas y memorias que han quedado atrapadas en Tiempos y Tierras. Almas que esperan y anhelan a los suyos, sin saber que su Tiempo ha terminado.

La soledad es cruel, rasga y desgasta sin clemencia. Seréis fulgores difusos en Baquedano, para elevar o extender almas desamparadas.

El joven observa a lo lejos fulgores difusos que se aproximan lentamente. Almas errantes quizá. Depredadores hambrientos tal vez. Posiblemente luces extrañas que de vez en cuando aparecen por la desértica zona.

El joven se asusta un poco. Almas se aproximan. Visten a otra usanza. Hablan en una lengua extraña. Modismos e inflexiones que desconoce. Intenta alejarse. Intenta huir de sus miradas.

– Vuelve a tu Tierra y Tiempo. Vuelve a tu verdad y sentido. Vuelve a tu misión y travesía.

El joven se estremece. Entiende, presiente y se olvida. Es uno más. Es otra alma extraviada. Ha permanecido atado a la Tierra y a un Tiempo.

Se esfuma igual que sus anhelos, sentimientos y pesares. Vuelve a su Tiempo y Tierra. Se presiente y se siente extenso y más verdadero.

Huantajaya espera lejos, para que tracéis una venia, para que senderos y vías se enlacen, para que se escriba lo que se ha de escribir. Ahora y no antes, pero tampoco antes ni después.

Sin más deciros, J 25 A.


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