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viernes, 10 de febrero de 2017

Otras Memorias p. V

Arica – Chile                                                                                                                                                              07/12/15

En Valparaíso, en Tierras extraviadas y próximas al ayer, un Señor del Centeno encontró su sosiego. Atravesó Tiempos y Tierras para hallar a los que anhelaba.

En una iglesia torcida, inmerso en un Tiempo tangencial, regresó para no volver más. Un abrazo, un saludo, una bienvenida sellaron su misión.

Extraviado, sumido en Tiempos inmemoriales, os esperaba. Lejano en Antofagasta. Exiliado en un solitario asilo, atrapado en un estrecho y lúgubre cuarto, sentando en una gastada silla, anhelando los infinitos axis.

Atravesó Tierras, Tiempos y momentos para facilitar los Vientos del Cambio, para materializar los designios del 21:1, para trazar las co-ordenadas de la Geo-Navegación.

Año tras año, tristeza tras tristeza, trazó mundos y redactó historias, que gestaron vastos senderos a todos y ningún lugar.

Mas todo tiene un final justo. Justo anhelo por algo excelso. Su evasión y expansión alcanzó en Valparaíso. Ahora surca otras Tierras y Anhelos. Anhelos más verdaderos quizá, más elevados tal vez, más extensos posiblemente; pero, por sobre todo, menos materiales y más existenciales.

Se volvió una voz, una historia sin tiempo, una sombra en la lejanía, un atisbo y una verdad, sencillamente, para que vuestro regreso fuera efectivo.

Libre, sin ataduras, en otro Tiempo y Tierra, un Señor del Centeno ahora en Valparaíso anhela. Valparaíso lo cobija mas en otro Valparaíso.

Otro Señor del Centeno ahora os anhela y presiente. Señor que es Memoria y alma en un antiguo Lazareto.

Traza una verdad en vosotros. Expresa su leyenda en el ahora. Se extiende en todos los ayeres, en todos los ahoras y en todos los mañanas.

Tau está en mí. Nadie ni nada interferirá. Extenso soy, sin embargo, lejano estoy.” Lejano, muy lejano, imposible. Nadie ni nada retrasará vuestra travesía. El Tau, la señal, está en vosotros. Lejanos a los Lejanos, imposibles y más legibles sois.

El Señor que aguarda en el Lazareto os ayudará. Expresaréis vita o morte porque es menester. Señor que todavía existe en otro Tiempo y Tierra. Todavía 1905 lo señala. Todavía está aprisionado en 1905 y en las memorias que sufren en el Lazareto.

Lepra, malaria, peste negra y otras. Hombres, mujeres y niños atrapados en aquel sitio y Tiempo. Libertadlos y libres seréis. Surgid en el ayer para salvar vuestro mañana.

Volved en anhelos y meditaciones, para que se trace lo que es menester. El que anhela en el Lazareto es Señor que aguarda en el Centeno si así lo trazáis.

Una cancela de hierro forjado y un monograma labrado atrapan a una mujer en 1925. Una lid fratricida aleja al que anhela en 1945.

Todavía Puerto Oscuro anhela. Se tejen y entretejen verdades y leyendas. Y todas os llevarán a un solo lugar.

Sin más deciros, J 25 A.


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