Sitio señalado para expresar la voz de los Señores Antiguos, cuya sede se encuentra en Arica-Chile.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Otras Memorias p. IV

Arica – Chile                                                                                                                                                              04/12/15

Trazo quizá extenso, quizá leve. Un signo arcano, una señal silente, un aviso pretérito o un silencio inmemorial.

Líneas torcidas, trazos imposibles, vértices incógnitos, ángulos abstrusos y mundos extensos me abarcan.

Una historia o leyenda se plasma en mi alma. Un trazo profundo hiende mi vastedad. Es la señal que limita mi mortalidad. Anhelos que surcan mi cuerpo y alma, prestos a elevarse a otros mundos o realidades.

No soy finito, soy extenso. Un lienzo en el cual se plasman victorias y agonías venideras o pasadas. Testimonio y relato viviente que aguarda a los que pronto vendrán.

Invoco el alma de los Otros Señores. Me sumerjo en su vastedad. Me vuelvo su voz, trazo y Sentencia, para expresar lo venidero, lo que el 21:1 anhela.

Un hombre dice: «Lleva consigo la Voz y Verdad de los Señores. Miradlo detenidamente. Mirad sus tatuajes. Líneas y trazos que tejen historias antiguas, memorias olvidadas, anhelos inconclusos y visiones de otros mundos.»

Me elevan, me vuelven extenso. Toda huella elevada, todo tatuaje plasmado y toda señal escondida expanden mi alma y Sentencia.

Soy un lienzo en el cual los Elevados Señores trazan las venideras y pasadas historias. Me sumerjo en la Seidad y la Seidad me invade.

Dios, una vez escuché, plasmó en sus hijos una señal, para que nada ni nadie los dañara. Una señal interna, profunda, una llama imperecedera, imposible, imposible de borrar. Dios también proclamó que sería la marca que algún día los redimiría.

Es mi segunda Alma, la otra vestidura, mi bio-arte más excelsa, la adarga que me protege de las malignas intenciones y de los otros que son más que nosotros.

Un vasto y torcido sendero se extiende en mi alma y tersa piel. Red que expone verdades, anhelos e invocaciones en pos de un mundo más humano y solidario.

Antiguamente, en tierras lejanas, hombres oscuros mas no extraviados, se tatuaban por arcanas y diversas razones. Mas en el aquí y en el ahora el Tau me señala. No Tatuaje sino Tau me expresa. Místicas palabras, invocaciones, historias que surcan y trazan mi mente, alma y materialidad.

Sí, soy un Hombre Ilustrado. Un Hombre en el cual se tejen historias, leyendas o verdades.

Os surcan Tiempos y verdades. Os atraviesan líneas y trazos invisibles. Os trazan Senderos y Señores antiguos, que procuran vuestro resguardo.

Tiempo atrás, los Otros vieron vuestro extravío y atacaron, provocando la colisión. La situación no pasó a mayores, porque os protegimos. Erraron mas algo os afectó. Vuestra armadura, vuestra segunda extensión, vuestra Alma tangencial quedó malograda. Algunos trazos o líneas se torcieron u olvidaron.

Se requiere expandiros. Se precisa vuestra salvaguarda. Sed otra vez lienzo para que otro Señor os explaye.

Un monje espera en el Lazareto. Hombre, trazo o anhelo que protege y bendice a todos los que están atrapados en aquel lugar.

Traza una señal, una bendición o una agonía en toda frente, alma o vida. Vita quizá, morte quizá, expresión tal vez, pero olvido jamás.

A medianoche, mientras el silencio aguarda, iréis a su encuentro. Os aguarda, os anhela. Trazará en vosotros sendas, rumbos y señales para que sea manifieste el venidero 21:1.

Tau lo señala, lo traza y lo anhela. Id y recordaréis. Id y algo más sabréis.

Tau está en mi. Nadie ni nada interferirá. Extenso soy, sin embargo, lejano estoy.

Sin más deciros, J 25 A.

EL LAZARETO

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