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miércoles, 15 de febrero de 2017

Más Allá de las Tierras p. VIII

Arica – Chile                                                                                                                                                              05/11/14

Naufraga en un Tiempos gastados, traza una verdad insoslayable y se presiente para no olvidarse. Persigue sus anhelos sin siquiera mirar atrás. Presiente lo que vendrá y se alza en todas las sendas.

Un Eternauta se evade en la multiplicidad si traza un anhelo, se expresa lejos y próximo si una historia requiere.

Un reflejo. Soy un reflejo. Mi eternidad, trascendencia y mortalidad son simplemente reflejos y no más. Me reflejo en el ayer, y sigo travesías y evado contiendas. Me reflejo en lo venidero, y experimento la soledad en una Tierra devastada. Me reflejo en el ahora, y muchos o millares de reflejos trazan mi mirada.

Soy y no soy un Eternauta. Quizá algún día lo seré. Soy un simple reflejo en muchas Tierras y Tiempos. Soy una voz que se rasga en el ayer, en el ahora y en el mañana.

Un Eternauta no viaja en el Tiempo. No avanza ni retrocede. Sólo es un reflejo en un Tiempo señalado.

A veces me explico y vuelvo a los sitios que antaño surqué. Y anhelo los reflejos que dejé trasmano. Un atardecer en Nebraska, un solsticio en Black Hills, una caminata nocturna en Lisboa, un extravío en la Italia del siglo XIX.

Soy el mismo, aunque un reflejo me limite. Soy otros, si me trazo en otros Tiempos.

Una vez alguien preguntó: «¿Sois un reflejo o una verdad?» Respondí: «Soy la verdad en un reflejo y el reflejo de una verdad.»

Eternauta por elección propia, suspendido en los ayeres, invocando los mañanas y trazando los ahoras.

Un aprendiz me dijo: «Un Eternauta semeja un caleidoscopio, pues representa muchos ayeres, mañanas y ahoras.»

A veces, los que no entienden la verdad me tildan despectivamente: maniático, obsesivo, esquizofrénico y mucho más.

No es extrañeza lo mío. Es la verdad que me limita. Sólo soy un reflejo que surca reflejos que el Tiempo ha tejido.

A veces mi verdad la traza un espejo. Mas no existe espejo que pueda reflejar mi verdad. Un reflejo no extiende reflejo. Un espejo no refleja lo que no existe.

Un espejo solamente extiende lo virtual y perecedero. Por tanto, un Eternauta es ajeno a los espejos que lo limitan.

A veces me extiendo en un espejo para regresar a la materialidad, y vuelvo a un momento y me explico en un anhelo.

Un Eternauta se expresa en los reflejos. Un Eternauta traza reflejos y se olvida en un «quizá» o en un «tal vez».

Pisagua se expresa y una misión se limita. Iréis a buscar reflejos más allá y menos próximos.

Se explica y se traza este mensaje en el momento justo. Un reflejo se vuelve evidente en el atardecer que se presiente.

Sin más deciros, J 25 A.


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