Sitio señalado para expresar la voz de los Señores Antiguos, cuya sede se encuentra en Arica-Chile.

sábado, 7 de agosto de 2010

Crossover p. V

Arica – Chile                                                                                                                                                              21/06/09

Tierras devastadas existen en la lejanía. Tierras difusas y extensas existen allá donde los tiempos se extravían.

Y los Señores de aquellas tierras de sombras extensas, a vosotros anhelan con demasía. Esperan que líneas infinitas extendáis, fusionado las diversas y limitadas coexistencias.

Y volverán del olvido y olvidarán el exilio. Y las tierras serán una y los senderos infinitos serán.

Volveré a aquellas tierras lejanas y verdaderas. Veré nuevamente el ilimitado desierto de Y-h’uiop. Surcaré las oscuras aguas de Xitr’o, donde los tristes sueños en sal se vuelven.

Contemplaré las tres Sentencias conjugadas, desde de la antigua y olvidada ciudad de Ahrrem. Y elevaré plegarías a los Señores que nos expresaron.

Sí, volveré, volveré cuando las tierras se conjuguen. Volveré cuando conjure los elevados 3 + 4 senderos.

Todavía vestigios de aquellos senderos en vuestras limitadas tierras existen, que ni las infinitas eras han podido olvidar.

Vedados están los senderos. Sólo los bionautas los transitarán. Solamente ellos, y no los otros, las diversas y extensas tierras verán.

Desgastada calzada surca las diversas tierras, y se extravía entre Ancolacane y Chujlluta. Sin embargo, a vosotros os es extraña ya que no es de vuestra sustancia.

Calzada construida con lágrimas y sangre antigua. Calzada construida por elevados Señores de otros ciclos. Calzada que es sendero a todos y ningún sitio.

Sendero que surcareis cuando volváis de San Lorenzo de Tarapacá. Y volveréis cuando el secreto de la antigua casa develéis, cuando las almas diversas se fusionen en una y vuestra Alma sea más extensa.

Palabras y lugares se cruzan en estos extraños escritos. Así se ha realizado para que evidenciéis verdades extremas.

Sin más deciros, J 25 A.  


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